Archive for agosto 7th, 2003

El oficio de escritor

Una de las preguntas más recurrentes que se le pueden formular a un escritor (a cualquier escritor, lo que ocurre es que algunos tienen más dificultad para contestarlas que otros, en función de la nula fama y los inexistentes ingresos que les proporciona la escritura), es por qué escribe. Es una pregunta que se ha contestado de miles de maneras diferentes: porque no puedo hacer otra cosa, para que me quieran, para huir en cierta medida de la deprimente realidad que nos rodea. Pero después de esa viene otra, más relacionada con las costumbres del escritor, con el modo de enfocar esa tarea que parece casi mágica a quienes leen con avidez y desearían atreverse a escribir: cómo escriben los escritores, de donde sacan sus ideas, cómo son capaces de crear sus personajes. Hasta ahora los autores consagrados no se han mostrado muy dados a satisfacer esas curiosidades, pero cada vez más están superando esa tradicional barrera. No sé si será que existe un cierto agotamiento en la novela (después de todo hace años que se le augura una muerte cercana), que nuestro interés por nuevas historias decae y, por el contrario, quien nos llama ahora la atención es el creador, hasta tal punto que estamos más dispuestos a comprar un libro en donde nos narre sus cuitas como escritor que una novela, que al fin y al cabo es el fin principal de su oficio. O puede que sea que ahora, con la proliferación de talleres de escritura, los escritores seamos legión, y una legión siempre ávida de conocer los secretos de sus maestros.
Y ellos, los consagrados, sensibles a nuestras demandas, comienzan a escribir sobre su trabajo. Ahora lo han hecho Enrique Vila-Matas, en “El mal de Montano”, y Rosa Montero, en “La loca de la casa”, dos libros de los que habla Susana Pezzano en su artículo de La insignia de ayer. No los he leído, no sabía siquiera de su existencia, pero como buen integrante de esta legión educada en talleres de escritura, me voy a poner inmediatamente a buscarlos.

Entradas relacionadas: