El único uniforme que he llevado en mi vida fue el de scout, cuando pertenecà a uno de estos grupos en mi niñez. Bueno, y el babi en la guarderÃa. Ni uno más. Siempre he considerado que el uniforme es una forma de limitar la libertad del individuo para tener la imagen que quiere tener. Por eso, cuando me enteré de la polémica que habÃa comenzado a fraguarse en los centros públicos, tuve que frotarme los ojos. ¿Uniforme en un centro público? El uniforme siempre ha sido la seña de identidad de los colegios privados o concertados, nunca de los publicos, y menos en un instituto, donde los alumnos tienen una edad en que se preocupan mucho de su aspecto personal.
Al parecer, uno de los principales argumentos es que el uniforme pone, de alguna forma, coto a la obsesión de los adolescentes por las marcas, un factor de desigualdad que puede llevar a una cierta discriminación entre los alumnos. No me parece serio, la ropa no es el único factor de desigualdad. ¿O a alguien se le ha ocurrido prohibir a los alumnos llevar móviles con cámara, o de última generación? Otros argumentos me parecen más plausibles, como el ahorro que supone para las familias (sobre todo porque se ha intentado buscar un uniforme compuesto por ropa corriente, unos vaqueros y una sudadera, muy diferente del habitual en los centros privados).
En todo caso, demasiados problemas tiene la educación como para añadirle uno tan peregrino como este. Además, y desde mi punto de vista, la uniformidad no contribuye precisamente a la libertad de la persona, más bien la limita. Creo que uno tiene que tener derecho a su propia imagen. El de las marcas no es un problema de la escuela, sino de la sociedad. Como tantos otros.
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