Mala suerte
El escándalo del premio Loewe no tiene nada de escandaloso. O a mi me lo parece. No hay nada extraño, ni censurable en presentar la misma obra a dos certámenes distintos. Los que nos hemos presentado alguna vez lo sabemos: uno intenta rentabilizar su esfuerzo todo lo posible. Se trata de llamar a la mayor cantidad de puertas que uno pueda, para ver si nos dejan pasar por una de ellas. El problema, en el que muchos hemos pensado pero hemos desechado por considerarlo una posibilidad remota, es ganar dos premios a la vez. A Antonio Gracia le ha ocurrido. Mala suerte. Pero no hay nada censurable en su actitud, ni entiendo la indignación de los promotores del premio Loewe. Con renunciar a él, asunto concluido. Claro que entiendo que es el más prestigioso, el que más dinero mueve. Si se hubiera fallado antes que el de Almendralejo, Antonio Gracia hubiera renunciado tranquilamente al del pueblo extremeño y nadie se hubiera enterado.
Ah, otra cosa. En el mundo del cine una película puede acaparar premios. Es lo normal. Pero en el mundo de la literatura, no. Incluso se considera poco ético, como se puede comprobar en este caso. ¿Alguien sabe por qué?

El jurado no se escandalizó porque se presentara a dos premios. De hecho, creo que alguien dijo que le parecía normal. La raíz del lío está en que cuando le llamaron para decirle que había ganado el Loewe, Gracia se cayó como una rata. Después, trató de renunciar al de Almendralejo, pero los de Almendralejo le dijeron que ni por asomo, que ya le habían dado el talón y realizado el acto de entrega. En fin, que metió la pata. Lástima.
También es mala suerte, hombre, quizá en su vida había ganado un premio como ese y por culpa del de Almendralejo (muy digno, pero menor al fin y al cabo)tenga que renunciar a él. No me digas que no le entiendes.
Mala suerte ha tenido el hombre. Tendría que poder renunciar a uno de los dos.
Pero las bases son las bases y esta claro que cuando se presentó las aceptó.
Lo peor me parece la actitud del Loewe de no soltar los euros con pretexto de lavar su “honor”.
Tacaños.
me parece que la falta de ética de Gracia es una miniatura en comparación con la del jurado, al comunicar que la calidad de la participacion de este año ha sido mala, ellos no son nadie para determinar la calidad literaria de mas de mil participantes. además el libro ganador del año pasado de Marzal me parece una mierda. El de Cano, ganador a la creación joven, era mucho mejor, pero, claro, era andaluz no del levante.
La verdad es que no he seguido el premio en ediciones anteriores, así que no puedo juzgar la actitud del jurado. Yo sólo comentaba la actitud de Gracia, que no me parecia tan antiética.
Lo cierto es que el premio de poesía es el más inalcanzable, mueve a una mafia elitista de la literatura en torno a un gusto determinado y a una poesía. Nunca gana una poesía con estilo diferente a la línea que pretende imponer el jurado de poesía prosaica. Es lógico, que a uno que no le gusta esa poesía y haga una poesía “más personal e independiente” entienda que presentarlo a ese premio tan rimbombante sea sinónimo de no ganar, y lógicamente, se trate de “rentabilizar ese esfuerzo y ese sentimiento personal” enviándolo a diversos concursos, tratando de que esa poesía, tan, tan sentida y trabajada, pueda ver la luz y uno pueda ser un poco reconocido por su expresion literaria, sin tener que recurrir a publicarlos uno por su cuenta en una imprenta, para repartirlos entre los amigos, y relegar su poesía a servir para ser un poquito más querido por los demás. En fin, es desesperanzador el clima literario de la poesía actual, y que las mafias literarias no permitan otra poesía más auténtica y libre, alejada de ese sinsentido de prosaismo insustancial y absurdo que a nadie interesa, ni siquiera a los catedraticos de filologia.
Lo cierto es que el premio de poesía es el más inalcanzable, mueve a una mafia elitista de la literatura en torno a un gusto determinado y a una poesía. Nunca gana una poesía con estilo diferente a la línea que pretende imponer el jurado de poesía prosaica. Es lógico, que a uno que no le gusta esa poesía y haga una poesía “más personal e independiente” entienda que presentarlo a ese premio tan rimbombante sea sinónimo de no ganar, y lógicamente, se trate de “rentabilizar ese esfuerzo y ese sentimiento personal” enviándolo a diversos concursos, tratando de que esa poesía, tan, tan sentida y trabajada, pueda ver la luz y uno pueda ser un poco reconocido por su expresion literaria, sin tener que recurrir a publicarlos uno por su cuenta en una imprenta, para repartirlos entre los amigos, y relegar su poesía a servir para ser un poquito más querido por los demás.
La verdad, estoy un poco inconforme con el resultado del XX Premio de Poesia Fundacion Loewe, debido a que la tendencia que he observado es la que me indica que sólo los españoles ganan por lo general. Yo creo que debería existir mayor flexibilidad en el jurado, en el sentido de que se debería premiar al primer lugar, segundo y tercero, además de que sería saludable que logren desprenderse un poco de ese nacionalismo que les resta objetividad literaria.
Personalmente considero que la rima consonante perfecta es un estilo de versificación de gran belleza y muy poco común en estos tiempos; sin embargo, al parecer el estilo libre, sin rima, ritmo y melodía por ser el predominante en los poetas que conforman al jurado, sin duda será considerado superior y digno de elogio, lo que a mi entender constituye una dictadura literaria.
Que lástima por Ruben y Gustavo Adolfo!