Archive for febrero 9th, 2005

Otro sofware es posible

Libro de Notas (una de las bitácoras absolutamente imprescindibles de la blogosfera) inicia la publicación de una serie de artículos didácticos sobre software alternativo, libre y de calidad. La idea es enseñar a manejar e instalar este tipo de software, para ayudar a que los usuarios atados por su desconocimiento al software propietario, puedan acceder a otros programas. Puedan “legalizar” su ordenador (la mayoría del software propietario que usamos es, reconozcámoslo, pirata).

Bien, me parece una iniciativa estupenda. Tanto que tengo intención de ser de los primeros usuarios de esa sección. No es que me sienta preso del mundo de Microsoft, en algunos casos he conseguido liberarme (navego, por ejemplo, con Firefox), pero es cierto que la información sobre estos programas está muy dispersa por la red. Y los que no somos muy duchos en esto de la informática nos las vemos y nos las deseamos para cumplir con ese anhelo que todos sentimos de hacer de la red un ámbito de libertad. Así que estoy deseando que comience la publicación de esos artículos.

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Otra blogosfera

Leyendo por aquí y por allí, e-cuaderno y El blog de Enrique Dans, me doy cuenta de que la blogosfera, al menos parte de ella, está comenzando a convertirse en otra cosa. Ya hubo una primera aproximación con la polémica de la publicidad en los blogs, pero parece que la cosa ya está llegando a mayores, que no se trata unicamente de publicidad, sino de marketing directo. Vamos, que utilizas tu bitácora para recomendar productos. No sé si a los empresarios ya se les ha ocurrido la idea, pero está claro que a algunos bloggers, sí. Tampoco está muy clara la importancia publicitaria que pudiera tener la blogosfera a la hora de invertir en ella. Pero la idea está ahí, y el futuro escenario que dibuja me parece perfectamente plausible.

Bueno, pues la blogosfera que yo prefiero es otra. Si detrás de las recomendaciones de bitácoras muy conocidas en torno a tal o cual producto hay estrategias publicitarias (aunque sean declaradas las dependencias de cada uno y no nos llamemos a engaño), la blogosfera no será algo sustancialmente distinto de los medios de comunicación tradicionales. No hay nada de malo en ello, pero, insisto, no es esa la blogosfera que yo prefiero. Puede que recurra a ella para buscar información sobre tal o cual producto, pero no para leer distendidamente como hago ahora. Gracias a dios (es una forma de hablar), continúan existiendo blogs intimistas, personales, opiniones y visiones no condicionadas por el mercado. Cierto que son los hermanos pequeños, los que menos visitas reciben, pero quizás esa es su mayor virtud. Se escribe más libremente, las preocupaciones son otras. Uno quisiera incrementar el número de sus visitas, pero no se preocupa si no lo consigue: sus habichuelas no dependen de ello.

Y a propósito de esa blogosfera que prefiero, un descubrimiento interesante. El diario de ayer, la bitácora de Jordi Flamarich, plenamente literaria a pesar de la profesión de su autor (es periodista). He llegado a ella a través de Véase además. Es muy recomendable, os lo aseguro.

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