Archive for julio, 2005

Blogs y dinero

A pesar de que mi “definitiva” ausencia ha sido pequeña y de que he seguido leyendo cosas por la blogosfera, he perdido un poco de contacto con la dirección que lleva el mundillo este de las bitácoras. Recuerdo que hace algún tiempo se hablaba mucho de introducir publicidad en los blogs, si era aceptable hacer de la manía esta de escribir en bitácoras una manera de ganar dinero. En ese sentido, y a través de ñblog (estoy buscando un poco por ahí, a ver si encuentro algo con lo que cambiar el aspecto de Octaedro) he llegado a esta interesante serie de artículos de La Flecha que analizan la manera de convertir el blogging en algo rentable. Es evidente, cuando leaís los artículos os dareis cuenta, de que lo que se comenta aquí no tiene nada que ver conmigo, ni probablemente con la mayoría de los blogs que leo, pero resulta curioso comprender el mecanismo de la publicidad que poco a poco se va implantando en la red.

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No he tirado la llave

Cuando se pretende abandonar definitivamente un sitio en el que se ha vivido, cuando se quiere no volver, lo más importante es tirar la llave. Si uno la conserva en el bolsillo, malo, quiere decir que tal vez esa marcha no sea definitiva. En el mundo bitacorero el equivalente de tirar la llave es eliminar los archivos del sitio, borrar la página principal dejando en su lugar un mensaje de despedida para los que aún se acerquen alguna que otra vez para ver si aquello se actualiza. Si se hace como yo, se dejan todos los archivos en su lugar, se conserva la llave en algún bolsillo y se corre el riesgo, el dulce riesgo, de volver.

Sólo un mes ha durado el cierre de Octaedro. Sigo sin tener tiempo (no sé, quizá no me bastara todo el tiempo del mundo para lo que me gustaría escribir), pero ya no puedo soportar asomarme por aquí de cuando en cuando y ver como Octaedro se va llenando de malas hierbas y hojas secas (o spam) mientras en la blogosfera y en el mundo en general siguen ocurriendo cosas de las que hablar. No tengo tiempo aún, pero he llegado a la conclusión de que más vale mantener Octaedro funcionando al ralentí que estar ausente por completo de la red y de la escritura (cosas que para mí ya van indisolublemente unidas). Me da un poco de pudor volver tan sólo un mes después de haber anunciado con toda solemnidad que me marchaba, pero la inestabilidad no es un fenómeno nuevo en la blogosfera, aún diría incluso que es uno de los problemas a los que se enfrenta todo blogger, de cualquier condición.

En fin, que vuelvo a estar por aquí, leyendo y escribiendo. En realidad, nunca he dejado de estar durante este mes, haciendo únicamente lo primero y echando de menos lo segundo. En ningún momento he tirado la llave y me alegro mucho de no haberlo hecho.

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