Adiós a eDonkey
eDonkey lo deja. “Tira la toalla”, como ellos mismos dicen. Indudablemente, es una victoria para los defensores del copyright tradicional, pero creo que una victoria limitada. Con Napster ocurrió lo mismo y el intercambio de ficheros por la red no ha desaparecido, más bien al contrario. El hueco que deje eDonkey lo ocupará otro, y el intercambio de contenidos en internet continuará. Por mucho dinero que tengan las productoras y distribuidoras de la industria cultural, no se puede luchar contra una realidad que no va a dejar de existir, una realidad que es incuestionable: los modos de transmisión de la cultura están cambiando, el papel de las grandes corporaciones intermediarias comienza a dejar de tener sentido. Se puede inundar los tribunales de demandas, muchas de ellas incluso se podrán ganar. Pero a la larga, pienso, el sentido común prevalecerá.
