Consejos para bloggers
Circulan por ahí varios consejos para bloggers noveles y no tan noveles que son obra de Joi Ito (a quién no conocía, como no conozco a la mayoría de los bloggers que no tienen como lengua materna el español) y que han sido posteriormente traducidos por Enrique Dans. Me gustaría ponerlos aquí, pero ya lo ha hecho Manolo Almeida en su blog, así que me limito a enlazar a los tres para que podaís leer directamente los consejos. Yo también (no voy a ser menos) los suscribo, incluido el último, que a Manolo le hace dudar:
Escribe pronto, escribe mucho. No esperes a que tus ideas estén maduras o completas. Cuando sientas algo de inspiración, sácala por la puerta rápidamente, después ya actualizarás la entrada o escribirás otras a medida que la historia se desarrolla.
Manolo cree que un poco más de reflexión estaría mucho mejor, sobre todo cuando los temas tratados son, por decirlo así, delicados. En esos casos haría falta documentarse y escribir con conocimiento de causa. Estoy completamente de acuerdo con él, pero la idea de Joi Ito de ir desarrollando los pensamientos a medida que la historia se vaya desarrollando, me gusta mucho. Yo no lo hago, por eso tal vez me atrae. El blog se convertiría así en un sitio en el que uno va hilando sus pensamientos a la vista de todos, incluo con su ayuda a través de los comentarios. Sería un lugar en perpetuo movimiento, en el que las ideas van evolucionando, cambiando, en el que el discurso escrito se produce sobre la marcha y también la revisión. Nos alejamos así de la idea de artículos, escritos y publicados, y nos quedamos en un “work in progress” constante, que requiere de las aportaciones de otros a través de los comentarios o de las anotaciones que mientras tanto se produzcan en otros blogs.
La idea es muy interesante y, aplicando las normas de Joi Ito, queda abierta a futuras reflexiones. Si quereis participar en ellas, ahí teneis los comentarios.

Pues a mí esos consejos me parecen inútiles, como la mayoría de los consejos para bloggers. Muchos de los grandes blogs no los siguen.
De hecho, creo que los únicos consejos válidos podrían ser: “escribe bien, escribe mucho, y no escribas nimiedades sobre tu vida que a nadie interesan”.
Saludetes.
Los consejos, Elías, tienen siempre un valor relativo. Son orientaciones, aspectos sobre los que reflexionar. Uno los sigue o no en función de la utilidad que les encuentre. Los consejos no son como las instrucciones de un electrodoméstico, que hay que seguir si uno quiere hacerlo funcionar. Para mí los consejos son reflexiones sobre una determinada realidad, reflexiones que a su vez hacen reflexionar (al menos a mí) sobre esa actividad. Luego uno puede juzgarlos acertados o estúpidos, o elaborar los suyos propios, o simplemente desecharlos y continuar realizando esa actividad como lo ha hecho hasta el momento. O tomar sólo uno de ellos, o dos, o los que sean y seguirlos, a pies juntillas o con mucha flexibilidad.
Y sobre el consejo que tú das, yo diría: “escribe lo mejor que puedas, escribe cuanto puedas y escribe sobre lo que quieras, aunque creas que no le interesa a nadie”.
Un saludo, Elias.