La polémica del Planeta
Y continúa la polémica del Planeta. Juan Marsé ha tirado de la manta y ha dejado al descubierto lo que todos sabíamos que había debajo: mercancía pura y dura, marketing, gente guapa que sale en la tele con un letrero debajo que dice “escritor” o “escritora”. Pero libros, literatura, de eso no hay. El florido byte dice que ya casi no hay nada que leer, que las librerías, las librerías de verdad, están cerrando y que quienes amamos los libros ya casi no encontramos libros que leer. Quedan las bibliotecas, claro está, y la propia, esa que uno ha ido construyendo durante años.
Me llaman la atención unas palabras de Juan Benet que menciona el florido byte. Que los libros deberían publicarse de forma anónima, con un código de barras a lo sumo, se le ocurrió decir. ¡Hombre, ya! ¿Y la propiedad intelectual, qué?
