Grandeza
No se ha de juzgar lo que es posible y lo que no lo es, según lo que es creíble o increíble para nuestro juicio, como ya he dicho antes; y es gran defecto y en el que sin embargo caen la mayoría de los hombres [...] que cueste creer de otros lo que uno no sabría o no querría hacer. A cada cual le parece que la forma maestra de la naturaleza está en él, que es la piedra de toque, y a ella remite todas las demás. Son fingidas y artificiales las actitudes que no se adaptan a las suyas. ¡Cuán bestial estupidez! Yo considero a muchos hombres muy por encima de mí y sobre todo a muchos de los antiguos; y aunque reconozca claramente mi impotencia para seguir sus pasos, no dejo de seguirlos con la mirada ni de juzgar los resortes que los elevan así, cuya semilla percibo en mí de algún modo: otro tanto hago con la extrema bajeza de las almas, la cual ni me asombra ni dejo de creer. Bien veo el impulso que toman para subir; y admiro su grandeza y abrazo esos vuelos que tan hermosos hallo; y si no llegan a ellos mis fuerzas, al menos se aplica gustoso mi juicio.
Montaigne. Ensayos.

Sabias reflexiones…
Siempre tengo un pegote (post-it) aqui en mi ordenador, con otras palabras del filósofo que me gustan mucho, dicen: “Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis”.
Muchos saludos.
Eso les ocurre a muchos, y con mucha frecuencia.
Saludos
[...] De Montaigne he hablado por aquí en unas cuantas ocasiones (también he recogido alguno de sus textos), destacando sobre todo el espíritu que anima sus Ensayos, ese “conocerse a sí mismo” [...]