Archive for Noviembre, 2005

Limpieza

Ochenta y cinco blogs han quedado en mi bloglines después de la limpieza que he llevado a cabo. Aún deberían ser menos, pero hay muchos que no me he decidido a eliminar. De los tecnológicos, por ejemplo, casi no he quitado ninguno. ¿La razón? Me gusta estar informado (más o menos) de los avances que, de tanto en tanto, se van produciendo en el mundo informático internetero. A veces simplemente necesito leer que se ha producido una novedad, sin entrar en más profundidades. Luego, todos los otros post sobre el mismo tema los paso por alto. Pero tener todos esos enlaces me garantiza (también más o menos) que no se me escapa nada importante.

En fin, manías de uno. Por cierto, estoy sufriendo un ataque de spam en toda regla. Llevo borrados unos treinta o cuarenta comentarios y siguen entrando.

Sequía bloguera

Atravieso un período de sequía bloguera. La verdad es que es autoimpuesto: por el momento y durante una buena temporada, quiero dejar de leer blogs. Me he proscrito el Bloglines y casi la red porque me he dado cuenta de que el tiempo que paso saltando de anotación en anotación, sin hacer nada más, sin siquiera escribir aquí, es injustificable. He caído preso del zapping bloguero: salto de una anotación a otra, sin terminar de leer ninguna, sin que ningún tema me atraiga lo suficiente como para reflexionar y escribir sobre él. Por eso he dejado de leer blogs. Para poder escribir en Octaedro.

Creo que mi enfermedad tiene remedio, pero es necesario poner voluntad. Estoy empezando a tener sobrepeso informativo, me tengo que poner a dieta. Y la mejor forma de hacerlo es guardar abstinencia durante unos días, hasta que se me pase el síndrome y pueda construir una relación más equilibrada con la blogosfera. Y entonces limitar el número de mis fuentes en el Bloglines hasta dejarlo en una cantidad adecuada, digamos unas cincuenta (ahora tengo más del doble). Y elegir unas pocas historias y leerlas con detenimiento, hasta empaparme de ellas. Y las que no merezcan mi atención, pasarlas por alto simplemente.

En fin, una de mis pequeñas crisis. Cuando la supere tengo algunos temas pendientes de los que hablar aquí. Por ejemplo, del último libro de Vila-Matas, que acabo de terminar.

Leyendo como un blogger

De la misma forma que existe una manera de leer que es propia de un escritor, totalmente distinta a la que emplea cualquier lector (que sea solamente eso, lector), existe la correspondiente de leer internet siendo un blogger o un creador de contenidos. El escritor lee no sólo con espíritu crítico, eso también lo tiene el lector, sino intentando apropiarse en parte de lo leído. Busca cómo incorporar algo de lo que lee a su propia escritura, generalmente estructuras narrativas o soluciones de problemas que a él mismo se le han planteado. También, en ocasiones, temas, aunque eso es más peligroso porque siempre puede ser acusado de ser un plagiador, lo que a veces es y disimula con el recurso de las citas. Lee con la avidez de encontrar algo, de darse cuenta de algo, de comprender algo que pueda redundar en su propia escritura.

El blogger, en internet, también es un escritor. En ese sentido. Internet es una inmensa biblioteca cuya principal característica es estar viva. Sus contenidos son cambiantes (al menos una gran parte de ellos). Pero en todo lo demás es igual que el mundo de papel. El escritor de internet, el blogger, no lee la red como cualquier usuario, sino como un escritor. Busca algo que incorporar a su blog, algo que lo mejore, algo que suponga que ha comprendido algo o algo que incremente su saber acerca de algo. Ambos, el escritor y el blogger, en sus respectivos ámbitos, hacen lo que los caníbales hacían con sus enemigos: comer de su carne en la esperanza de que la ingesta les insufle algo del valor o de la fuerza del guerrero muerto.

Biblioteca en guerra

Biblioteca en guerra, una exposición homenaje a quienes durante la Guerra Civil hicieron lo posible por preservar una parte del patrimonio cultural del país, en un momento en que la cultura se había convertido en algo superfluo y sin importancia frente al imperio de las armas. Tomás Navarro Tomás, director de la Biblioteca Nacional durante la Guerra Civil; Juan Viçens, Teresa Andrés, Jordi Rubió y María Moliner (sí, la del famoso diccionario) se comprometieron a preservar los fondos de las bibliotecas del acoso de las bombas. Esta exposición les homenajea hoy, a ellos y a una profesión que, a pesar de pronósticos agoreros que anuncian la desaparición del libro, sigue siendo esencial.

“Biblioteca en guerra”, exposición en la Biblioteca Nacional, Madrid. Hasta el 19 de febrero.

Saramago tiene nueva novela

Saramago es, probablemente, una de las voces más lúcidas de la literatura mundial, sino la más. En estos días publica una nueva novela “Las intermitencias de la muerte” que, por su título, sospecho tremendamente filosófica. Lo curioso es que es un autor que está en la primera fila de la literatura, cada uno de sus libros es un acontecimiento, pero no ha perdido su visión crítica y sus temas siguen siendo los mismos de siempre. Pocas concesiones a la galería, ahora que la galería tiene tanta importancia en el ámbito literario. Habrá que apuntar este libro en la lista.

Saramago:”No tengo esperanza de que la literatura pueda remediar los males de este mundo”

Un dominio para Octaedro

La fiebre por los dominios .es no había alcanzado aún a octaedro.es, así que esta mañana he tenido la ocasión de registrarlo. De momento voy a continuar aquí, en octaedro.f2o.org, al menos hasta que tenga tiempo de buscar un hosting apropiado y de hacer el traslado, pero ya podéis ir memorizando la futura dirección de esta bitácora.

Pasando a otra cosa, me satisface la acogida que tuvo el tema que propuse hace algunos post. Me refiero al de los métodos para organizar la información. Recibí algunas respuestas en los comentarios y Fabián incluso dedico un post a explicar el sistema que emplea (gracias, Fabián). Una cosa me ha quedado clara, la mayoría de vosotros no emplea bases de datos para organizar la información, sino que simplemente crea ficheros y directorios y en algunos casos, como el de Jorge Gómez, utiliza el Google desktop cuando necesita buscar algo. Quizá sea mejor así, keep it simple. Por el momento, voy a seguir vuestro ejemplo, eso sí, a la espera de que surja alguna base de datos que me convenza.

El sistema de Fabián es más elaborado. Recoge la información que encuentra en internet en ficheros de texto y crea un html desde el que los enlaza a todos, de manera que construye una pequeña página web en su ordenador. �l lo explica mucho mejor en su post . Me gusta su método, pero reconozco que para emplearlo hace falta más disciplina de la que yo gasto. Quizá sea cuestión de acostumbrarse, adquiriendo el hábito el mecanismo puede hacerse más ágil.

Como he dicho antes, no descarto volver al sistema de las bases de datos. Así que si sabéis de alguna… soy todo oídos.

Amazon y los ebooks

Creo que lo que puede funcionar razonablemente bien para la música, no tiene por qué hacerlo para los libros. Ante el avance de Google Print y de los proyectos de Microsoft para la digitalización de libros, Amazon entra en liza con la intención de convertirse en el iTunes de los libros. A diferencia de los otros dos proyectos, la intención de Amazon es cobrar por la descarga de libros, de la misma forma que lo hace Apple en el ámbito de las descargas musicales. Vuelvo a decir que no le veo futuro. En el caso de la música hay dispositivos que permiten utilizarla de la misma forma que la música comprada a través de los canales tradicionales (es decir, en soporte físico). Esos dispositivos no existen en el ámbito de la lectura, o al menos no están muy popularizados. Los ebooks pueden funcionar siendo gratuitos, pero ante la disyuntiva de comprar un libro digital o uno de papel, creo que la mayoría se decantaría por la segunda opción. Incluso aunque la diferencia de precio fuera muy significativa. No existe (al menos yo no lo conozco) un dispositivo lo suficientemente versatil para leer una novela digital. La lectura en pantalla puede ser adecuada para un artículo no demasiado largo, pero no para una novela. Así que si hay que pagar, al menos yo prefiero hacerlo por una de papel.

Proyecto Sherezade

A través del blog de Jorge Gómez, editor de Letralia, llego a la interesante página del Proyecto Sherezade. Una página mantenida por la Universidad de Manitoba, de Winnipeg, Canadá, que publica desde 1996 cuentos de autores hispanohablantes de todo el mundo. Imagino que el proceso de selección debe ser muy duro (el propio Jorge Gómez se felicita de haber conseguido publicar un cuento, Alarmas, después de haberlo intentado durante años), pero es una posibilidad más para quienes escriben ficción y publican exclusivamente en la red.

Métodos para organizar la información

Al hilo de las reflexiones acerca de la organización de la información que recogían post anteriores (y comentarios de lectores), os voy a contar cómo realizaba yo esa organización en el pasado y el problema que tengo para hacerlo ahora. La finalidad que persigo es ver si alguien puede aconsejarme algo que me sea útil.

Como muchos de vosotros, yo recojo citas, algunas muy extensas, de los libros, artículos, post o cualquier tipo de texto en general que leo. Mi intención es organizarlas en una base de datos, al menos en un conjunto ordenado de textos que me permita consultar, buscar, etc. Hasta ahora he empleado un programa llamado Knosys (que todos conocereis, por supuesto) en una versión muy antigua. Este programa tiene una versión nueva, Knosys Standalone 2004, pero que es increiblemente cara, entre trescientos y quinientos euros, no recuerdo exactamente. Podría seguir usando la antigua, pero como estaba pensada para un Windows prehistórico (sí, confieso que aún no me he pasado a Linux, aunque estoy en ello desde que salió Ubuntu) me da ciertos problemas con XP. Lo peor de todo es que ya no confío en ella, temo que mi base de datos peligre. He pensado en pasarme algún programa semejante que fuera open source, pero por el momento no he encontrado ninguno. La mayoría de los que existen son gestores de documentos, es decir, son aplicaciones que permiten manejar documentos de una manera parecida a como lo hace el administrador de archivos de cualquier sistema operativo, con más potencia, por supuesto, pero sin incluir todos esa información en una única base de datos, compuesta por dos o tres ficheros (el que recoge el texto, el de índices, etc), que es lo que yo quiero.

Por el momento, estoy buscando otro sistema de organizar toda esta información. Sé que hay algunos de vosotros que se las arregla incluso con el bloc de notas (como Fabian), pero me gustaría saber cómo lo haceis los demás. Qué sistemas empleais, si usais algún programa en especial. En fin, todo lo que podais contarme sobre este tema.

Parlamentarios en la blogosfera

Me he enterado hoy de una iniciativa que me parece, cuando menos, curiosa. Y también llena de potencialidades, aunque no sé si la disciplina a la que están sometidos los diputados por sus respectivos partidos dejará algún margen de maniobra. Al parecer, cada vez son más los parlamentarios que tienen su propio blog personal, hasta el punto de que parece que se ha ido creando una blogosfera política. Ciberpunk ha decidido aprovechar este fenómeno para crear un agregador de feeds exclusivamente parlamentario: parlamentarios. info. Aún son pocos, o eso parece, pero para fomentar el fenómeno, Ciberpunk se presta a ayudarles a crear su propio blog. ¿Les ocurrirá a ellos lo que a trabajadores de empresas que las han criticado a través de la blogosfera, que les expulsarán del partido si no gusta lo que comentan en su página? ¿Con qué grado de libertad hablarán estos parlamentarios teniendo en cuenta lo que decía antes de la disciplina de partido?

Será interesante seguir esta iniciativa en el futuro.