Haruki Murakami y el amor
Haruki Murakami es mi último descubrimiento en la red. Una de las cosas que más me fascinan del mundo virtual es tropezarme con escritores de los que no he oído hablar, empaparme un poco de ellos y leerlos. La mayor parte de las veces uno tiene un encuentro feliz, sobre todo en mi caso, dadas mis inmensas lagunas lectoras.
Haruki Murakami, no hace falta decirlo, es un escritor japonés. Se dio a conocer con su novela Tokio blues (Norwegian wood), que es una de las dos que he leído. En la Wikipedia tenéis algunos datos biográficos. Pedro Jorge Romero, por otra parte, es uno de sus fans (a través de su blog lo descubrí yo), y tiene bastantes cosas sobre el autor que también os recomiendo.
Ahora bien, ¿de qué tratan las novelas de Murakami? Yo diría (siempre desde mi corta experiencia como lector suyo) que del amor. Del amor en una determinada época de la vida, la de la adolescencia y primera juventud. Es más, tratan del amor como un aprendizaje para la vida, el recuerdo de los primeros amores y cómo marcaron a sus protagonistas. En las dos novelas que yo he leído, la ya mencionada Tokio blues y Al sur de la frontera, al oeste del sol, un personaje de mediana edad recuerda sus primeros amores, que siempre tienen algo de traumáticos, incluso de incomprensibles. Hay amores que no son posibles, amores convertidos en míticos, amores que acaban destruyendo a uno de los amantes. Incluso hay amores de la mediana edad (Pedro Jorge habla de la crisis de los cuarenta en relación con uno de los personajes) que son comprendidos y valorados cuando uno se reconcilia o comprende el pasado.
En todo caso, ninguno de esos amores es vulgar o rutinario. Como buenos primeros amores, todos marcan de alguna manera al protagonista, y le permiten comenzar a comprender, no sólo la naturaleza del amor, sino la de la vida misma. Hay reflexiones del protagonista (en ambas novelas) o de personajes secundarios que a uno le dejan pensativo, incluso inquieto (lo siento, no recuerdo ahora mismo ninguna de ellas, la maldita costumbre de no tomar notas).
Un nuevo nombre que tomar en cuenta y una nueva obra que indagar.

No sé bien bien si guarda relación lo que quiero comentar aquí con el contenido de tu post, pero tu reflexión sobre la temática que trata Murakami en sus novelas me ha hecho pensar en Wong kar Wai (espero haberlo escrito bien) un director de cine chino que descubrí también por casualidad y que, bajo mi punto de vista, también mueve los hilos del amor en una sintonía muy parecida a la de Haruki pero bajo el títere de una poesía audivisual que no tiene desperdicio.
Totalmente recomendadas sus películas Deseando amar y 2046.
Espero compensar la casualidad que me has brindado de tropezar con este nuevo autor del que espero hondear pronto en su obra.
Un saludo,
Yolanda
fe de erratas: quise decir “ahondar”
las casualidades me pierden…
Me alegro de haberte descubierto un autor, yolijolie. Por mi parte, también me apunto tu referencia. He recurrido a la Wikipedia y lo que he leído me parece muy interesante.
[...] los últimos tiempos y con quien tengo una relación un poco ambigüa como lector. Dos novelas suyas me gustaron y una tercera no me convenció lo suficiente como para leérmela entera (Crónicas del pájaro que da [...]
Clavadista solitario:
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Saludos