Nuevos fichajes
La industria cultural, esa misma que abomina de la red y quiere conservar el papel de garante de la Cultura, así con mayúscula, que durante mucho tiempo se ha arrogado a sí misma, ha hecho un nuevo descubrimiento. Alejandro Santaella es un niño marbellí que continúa con la moda de lo medieval fantástico. Siguiendo los pasos de Christopher Paolini, el autor de Eragon, el muchacho ha vendido ya mil ejemplares de su primera novela y ha conseguido ser fichado por Planeta (esto es como el fútbol, ya se habla de fichajes). Y eso sólo con quince años. La verdad, sorprende la cantidad de talento juvenil que va apareciendo por ahí. Y luego dicen que si la red esto, y la red aquello, que si internet va a asesinar a la cultura. No hace falta internet para cargársela, la industria cultural se las arregla muy bien solita para conseguirlo. El libro, ese objeto sacrosanto cuya lectura hay que fomentar de una forma casi religiosa, es cada vez más un producto (incluso un producto perecedero), condicionado siempre a otro producto (la película). Lo que tenga que ver la literatura con todo el asunto es algo que a los dirigentes de la industria cultural se la trae floja. Pero, eso sí, hay que fomentar la lectura, a ser posible, posteriormente a la compra, no vaya a ser que los niños se aficionen a las bibliotecas públicas y se coman el presupuesto del ministerio de cultura sacando libros a troche y moche.
(Vía Diario literario)
