Leyendo a Murakami en fin de año
Las cosas que se pueden comprar con dinero es mejor comprarlas sin pensar demasiado si ganas o pierdes. Es mejor ahorrar las energías para aquellas cosas que no pueden comprarse con dinero.
Termino el año leyendo 1Q84, de Murakami. No había vuelto a él desde hace mucho tiempo porque me llegó un momento en que, leyendo una de sus novelas, no entendí demasiado bien qué se proponía su escritura. Entonces me interesaba un cierto tono que podríamos llamar “filosófico”: sus personajes, generalmente jóvenes, se preguntaban por la vida, vivían intentando responder a esa pregunta. 1Q84, sin embargo, tiene un tono distinto: sus personajes también son jóvenes, y también la vida les ha tocado. Pero en su caso el tono reflexivo parece estar ausente.
Aún no la he terminado, así que no continúo hablando de ella. Lo haré más adelante.
El último día del año, un año más que se cierra. Veremos el 2012.
(La cita es, creo, de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo)

