Pasado mañana
Habría mucho que escribir sobre el Movimiento del 15 de mayo, sobre la acampada de Sol, sobre la #spanishrevolution. Habría mucho que comentar sobre un sistema en crisis en el que los que la sufren son precisamente aquellos que no la han causado, los que tienen que ver como cada día se recorta un poco más de ese estado del bienestar en el que creyeron vivir, los que se dan cuenta de que su única función es trabajar y consumir. Pero hoy no se puede continuar hablando de esto porque es la jornada de reflexión y mañana hay que ir a votar para que todo continúe igual durante otros cuatro años, para que nos conformemos con leyes que no queremos pero que no tenemos más remedio que aceptar puesto que los “representantes de la voluntad popular” las han votado por razones que nunca conoceremos, ya que aquí, en este país, nunca se dan explicaciones de nada, todo lo más se lanzan consignas cada vez más parecidas a eslóganes publicitarios.
Habría mucho que hablar, pero tal vez deberíamos hacerlo pasado mañana, cuando el mecanismo, tan bien engrasado que nunca falla, nos diga quienes serán nuestros representantes durante los próximos años. Pasado mañana será el momento de constatar si el sistema ha sido sensible a tanta “reflexión” en la calle, si de alguna manera la lógica de los que protestan ha influido en la lógica de los que se creen que con frases vacías, con ruedas de prensa sin preguntas y con polideportivos abarrotados de fieles con banderitas del partido de turno ya nos tienen preparados para aceptar durante otros cuatro años sus corrupciones, sus privilegios y un sistema que cada vez nos resulta más ajeno.
Habría que empezar a hablar pasado mañana.


