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Concurso filosofía y literatura

Miguel ha lanzado su segundo concurso filosófico. Si en la edición del año pasado el tema era la relación entre filosofía y cine, en ésta hablamos de filosofía y literatura. Todos los participantes deberán escoger cinco obras de cualquier género literario que tengan alguna relación con la filosofía. Puede ser que el autor introduzca digresiones de tipo filosófico en la corriente del relato o que de las situaciones o los personajes emane algún tipo de filosofía. Eso si estamos hablando de novela o teatro, porque también vale la poesía. Como veis, el tema nos toca muy de cerca, así que no puedo por menos que mencionarlo aquí y animaros a pasar por su página y participar. El premio, un libro, y la satisfacción de participar en la creación de una lista de obras literarias con trasfondo filosófico que a todos nos puede venir bien conocer.

La lectura y sus modos

Bucear en las letras y las líneas, un interesante post de Miguel sobre el placer y la necesidad de la lectura, en unos tiempos en que la lectura se ha convertido en consumo superficial o en detestado peñazo cuando lo leído sobrepasa una determinada extensión o densidad:

Y cuántas lecturas caben de un mismo texto, por una misma persona, a lo largo de la vida, en diferentes momentos del tiempo. Una vida que se acerca a otra vida: eso es la lectura. Por eso hay tantas formas de leer y de bucear en las letras y las líneas.

Dieciséis días

Me he precipitado un poco. Después de todo, Wordpress se ha portado bien y me ha guardado el post que había escrito. El susto sólo ha sido eso, un susto. Malditas máquinas, que a veces nos ponen el corazón en un puño.

Dieciséis días desde la última anotación: una eternidad. Ocupaciones varias, urgentes, inaplazables. Cansancio por la noche, cuando hay un poco de tiempo disponible. Falta de ideas, o vuelta a la escritura de ficción. Todo vale para explicar esos dieciséis días. ¿Procrastinación? También. Probablemente lo principal. El tiempo se escurre como el agua entre las rocas. Responsabilidades, pero también intersticios desaprovechados. El tiempo se esfuma.

Y en mi delicious algunos enlaces para comentar, almacenados allí para cuando llegara este momento anhelado y postergado a partes iguales. Uno de ellos, que ahora recien recupero y me proporciona una agradable sorpresa. Responsabilidad de José Antonio Millán y antes llamado “Blog de libros y bitios“. El blog del futuro del libro. Sé que es un clásico de la red, pero conviene recuperar alguno de estos clásicos de vez en cuando. El mundo del libro frente al mundo de la red, los amores y desamores entre la edición tradicional (de libros, música o películas) y la oportunidad o amenaza que supone la red. José Antonio Millán trata, como en todos sus artículos, de desmitificar la red, de combatir esa idea absurda de que la red va en contra de la cultura. Una idea que sigue pegando fuerte en el mundo que no se asoma a internet más que con un temor a la par reverencial y despreciativo. Y digo que me proporciona una agradable sorpresa la vuelta a este blog de José Antonio Millán porque lo había enlazado directamente a una entrada titulada “El autor, la obra y sus lectores“, en la que se habla de una página que no conocía y que, de entrada me resulta tremendamente sugerente: Sedice. Un vistazo rápido revela casi un portal dedicado a la literatura, al comic, al cine. Todo, eso sí, relacionado con la fantasía, la ciencia-ficción, el terror. Parece un lugar ideal en el que perderse. Que es lo que yo voy a hacer ahora mismo.

Tres cuestiones noticiosas

Tres cuestiones que me han llamado la atención esta mañana hojeando la versión virtual de El País. La primera, el fallecimiento de Joseph Barbera, el único integrante del dúo Hanna-Barbera que quedaba vivo. Por si no os suena de nada, os diré que son los autores de Los Picapiedra, Tom y Jerry, El Oso Yogui, Los Supersónicos. Yo crecí con esos dibujos animados, tenía libros gordísimos de cómics con esos personajes (los conocidos como Películas), y me sabía de memoría sus aventuras.

La segunda, la noticia de que Google ha firmado una alianza con la NASA para surtirnos de imágenes de la Luna y Marte y para que podamos seguir desde nuestro ordenador las actividades de exploración espacial. Parece que la Tierra se les ha quedado pequeña a los chicos de Google. El buscador sin fronteras llegará a otros planetas. ¿Algún día introducirán imágenes del interior del cuerpo humano para que podamos recorrerlo desde la pantalla de nuestro ordenador?

La tercera, por último, es la vigencia de la blogosfera rusa, que, por lo visto, crece sin parar como consecuencia del control que ejerce el gobierno de Putin en los medios de comunicación tradicionales. ¿Será Rusia el segundo país, después de China, en tratar de impedir a sus conciudadanos el acceso a los blogs y a otros recursos? ¿Las empresas occidentales se autocensurarán si el todopoderoso Putin se lo exige?

Libros & Tecnología

De todas las aplicaciones de internet y los ordenadores, de todas las nuevas posibilidades que ofrecía lo digital, el ebook ha sido para mi lo más frustrante. Intercambiamos información, música, películas. Grabamos nuestros propios videos y los subimos a la red; nos comunicamos en tiempo real con el messenger; los carretes de película fotográfica y los laboratorios han pasado a la historia. Pero aún no podemos leer ebooks. A uno se le hace la boca agua cuando encuentra en algún lugar de la red un fichero comprimido que contiene cientos, sino miles, de títulos. Pero aún no ha aparecido la manera adecuada de disfrutar de ellos (la pantalla del ordenador no favorece largas lecturas, por mucho que uno se empeñe). El iPod de los libros, para que nos entendamos. Un dispositivo en el que uno pueda leer cómodamente todos los ebooks que quiera, sin que importen los formatos. Sin embargo, no hay que desesperarse, es la revolución pendiente, y, como todas las demás, también llegará.

Mientras tanto, un blog recien descubierto (via Libro de Notas) sobre el mundo del ebook y la edición, la tradicional y la digital: Libros & Tecnología.

Nuevo aspecto

Hoy me he levantado con ganas de hacer cambios en Octaedro. Hace tiempo que quería hacerle un lavado de cara, con la esperanza de que un nuevo aspecto también implicara un nuevo enfoque, o un nuevo impulso, como si ver algo distinto del tono gris habitual pudiera influir en mis ganas de escribir. De momento, un theme nuevo, en el que posteriormente iré introduciendo algunos cambios. En este se ensancha el espacio del texto (con lo que habrá que escribir más para que cada post aparezca más “relleno”) y recupero algo que en su momento eliminé y que a mi me resulta muy práctico: el calendario. Es una buena manera, muy visual, de controlar la frecuencia de actualización de Octaedro. Uno puede, de un vistazo, darse cuenta de lo mucho o poco que ha publicado en el transcurso del mes.

¿Os gusta cómo queda?

No me critiques…

Lo malo que tiene el correo electrónico para decir según que cosas es que, con un poco de suerte, puede recorrer el mundo mundial en cuestión de horas. Y no digamos ya si es un correo recibido por un blogger, en el que se le castiga por respondón con no asistir a la fiesta. Yo, que los de Electronics Arts, para las amenazas y los castigos recurriría al teléfono, que no deja huella (al menos yo no conozco a nadie que suela grabar todas sus conversaciones).

Electronics Arts: si me criticas no te ajunto.

Estandarización

Las voces individuales son cada vez más raras. Cada voz, cada texto, se inserta en el nicho del mercado correspondiente al momento, se adapta a la palabra moda, a los códigos del mercado. Para ser escuchado, el escritor modula su voz, consciente o inconscientemente, según las exigencias del mercado o de sus posibles lectores. Aunque jamás se le pase por la cabeza, aunque lo niegue, esta traducción al lenguaje del mercado se produce al margen de su control: en el propio mercado, en la recepción de los textos, en la lectura, etc.

María Dubón, Voces globalizadas

El mercado estandariza los mensajes, aunque, como dice María Dubón, aparente diversificarlos. Llegamos así a que las necesidades de lectura de cada uno de nosotros esté cubierta, que todos encontremos respuesta en el mundo editorial, pero de una manera prefabricada. Lo que debería resultar subversivo para los valores que maneja la sociedad se encuentra, sin embargo, cuidadosamente editado y situado al lado de lo más convencional en una librería perteneciente a una gran cadena comercial. De esa manera, el mensaje ha perdido toda su fuerza, aunque probablemente ya la hubiera perdido antes, cuando fue elaborado por el autor de manera que pudiera encajar en los presupuestos editoriales, como dice María.

El libertario del conocimiento

Me pasa desde algún tiempo que cada vez que entro en Ataraxia, me encuentro con algo que me llama la atención. María Dubón ha escrito sobre el autodidacta como un curioso del conocimiento que se crea su propia visión del mundo sin someterse a programas ni a instituciones. El autodidacta sería el libertario del conocimiento, el único que estudia no para obtener un título o convertirse en un experto, sino por el mero placer del conocimiento.

Cómo evitar que tu trabajo interfiera en tu bitácora

Digamos que la regularidad no ha sido la virtud principal de esta bitácora a lo largo de los años. Es lo que ocurre cuando la mesa de uno está llena de montones de cosas que hacer (unas impuestas por la realidad, otras libremente elegidas) y cuando el carácter de uno tiende con frecuencia a la ensoñación. A través de Barrapunto leo un titulo que me atrae poderosamente: Tips para que tu trabajo no interfiera en tu bitácora. Es un post de Andrea, en Véase Además, que también yo pienso seguir a rajatabla (al menos, intentarlo). Uno de los tips es éste:

- Separa una hora de un día de la semana para postear, y aunque no tengas nada que decir ese día, postea. Nunca dejes pasar una semana sin decir nada. Los lectores perdonan los post tontos, pero no perdonan que te vayas sin decir nada.

Los lectores perdonan los post tontos, pero no que te vayas de vacío. Vaya…, yo siempre he hecho lo contrario, irme sin decir nada cuando sólo se me ocurrían tonterías que decir. A partir de ahora voy a revisar mis esquemas y a intentar decir algo aunque no tenga mucho que decir.

Por cierto, todavía no me explico lo del hackeo de mi último post. ¿Cómo consiguieron entrar para sustituirlo? ¿Hay algo más que yo debiera cambiar además de la clave? ¿Combatiría estas vulnerabilidades actualizando a wp 2.0?

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