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Wayback machine

Cuando escribí el post anterior sobre Archive-It, no conocía toda la potencialidad de The Internet Archive. Es decir, alababa al hijo sin conocer del todo al padre. En concreto, no había usado nunca su Wayback Machine. Gracias a Deakialli (otra vez) lo he hecho y ¡voila!, una de mis páginas favoritas, cuya desaparición de la red siempre he lamentado, se ha mostrado ante mis ojos tal cual, como si nunca hubiera dejado de estar en la red. Es fantástico, la verdad. Además, permite seguir la evolución de una página a lo largo de los años. Y esta característica me ha llevado a mi segunda sorpresa del día: he introducido las url que a lo largo del tiempo ha tenido Octaedro y he comprobado con sorpresa que alguien utiliza ese nombre en Blogger, que fue mi primera herramienta de bitácoras. La bitácora, alojada en Blogspot, no tiene nada que ver con Octaedro, ni siquiera usa el nombre en su cabecera, sólo en la dirección. Aquí está, por si sentís curiosidad.

En fin, temas bitacoreriles aparte, que la herramienta que proporciona The Internet Archive me parece fantástica. Una vez que he comprobado su potencialidad, comprendo mejor el sentido de Archive-It. Se trata de poder preservar aquellas páginas que personalmente nos interesan de su probable desaparición con el paso del tiempo. De hacer con nuestras páginas favoritas un backup que las preserve.

Una base de datos en red

En relación con la organización de la información (tema que traté unos cuantos posts atrás) me encuentro con una nueva herramienta web que puede ser muy interesante. En realidad, es un servicio de The Internet Archive. Archive-It permite que cualquier persona pueda realizar una base de datos personal con las páginas web de interés que va encontrando por la red. No se trata únicamente de recopilar enlaces, como hace del.icio.us, sino que las páginas cuya url introduzcamos en el sistema son descargadas en los servidores de Archive-It y conservadas allí. Además, podemos introducir información que ayude a catalogar las páginas. Y, por supuesto, como ocurre con todas las herramientas que van surgiendo, el espíritu de ésto también es colaborativo. Podemos compartir nuestro archivo con otras personas que también introduzcan información, cualquiera puede ver las páginas que hemos recopilado y, por último, The Internet Archive también puede utilizar nuestro repositorio en sus fondos.

Qué duda cabe de que suena interesante. De lo que no estoy seguro es si estará abierto a la participación de cualquier persona o sólo de instituciones, como parece en su formulario de inscripción. Yo, por mi parte, aún no he intentado siquiera inscribirme, pero lo haré y ya os contaré.

También podeis seguir el tema por Deakialli Documental, que fue la bitácora que me brindó el enlace.

Amazon y los ebooks

Creo que lo que puede funcionar razonablemente bien para la música, no tiene por qué hacerlo para los libros. Ante el avance de Google Print y de los proyectos de Microsoft para la digitalización de libros, Amazon entra en liza con la intención de convertirse en el iTunes de los libros. A diferencia de los otros dos proyectos, la intención de Amazon es cobrar por la descarga de libros, de la misma forma que lo hace Apple en el ámbito de las descargas musicales. Vuelvo a decir que no le veo futuro. En el caso de la música hay dispositivos que permiten utilizarla de la misma forma que la música comprada a través de los canales tradicionales (es decir, en soporte físico). Esos dispositivos no existen en el ámbito de la lectura, o al menos no están muy popularizados. Los ebooks pueden funcionar siendo gratuitos, pero ante la disyuntiva de comprar un libro digital o uno de papel, creo que la mayoría se decantaría por la segunda opción. Incluso aunque la diferencia de precio fuera muy significativa. No existe (al menos yo no lo conozco) un dispositivo lo suficientemente versatil para leer una novela digital. La lectura en pantalla puede ser adecuada para un artículo no demasiado largo, pero no para una novela. Así que si hay que pagar, al menos yo prefiero hacerlo por una de papel.

Adiós a eDonkey

eDonkey lo deja. “Tira la toalla”, como ellos mismos dicen. Indudablemente, es una victoria para los defensores del copyright tradicional, pero creo que una victoria limitada. Con Napster ocurrió lo mismo y el intercambio de ficheros por la red no ha desaparecido, más bien al contrario. El hueco que deje eDonkey lo ocupará otro, y el intercambio de contenidos en internet continuará. Por mucho dinero que tengan las productoras y distribuidoras de la industria cultural, no se puede luchar contra una realidad que no va a dejar de existir, una realidad que es incuestionable: los modos de transmisión de la cultura están cambiando, el papel de las grandes corporaciones intermediarias comienza a dejar de tener sentido. Se puede inundar los tribunales de demandas, muchas de ellas incluso se podrán ganar. Pero a la larga, pienso, el sentido común prevalecerá.

Leyendo 2666

No he conseguido dejar 2666 desde que comencé a leerlo, hace como una semana y media. La parte en la que estoy ahora (la de los crímenes) me inquieta, me tiene intranquilo. Aunque en ocasiones llega a ser monótona la enumeración de mujeres muertas y de las circunstancias de sus muertes (Roberto Bolaño emplea un tono seco y neutro, como el de un informe policial) a veces no puede uno sustraerse al horror implícito. En ocasiones la monotonía se rompe y alguno de los casos cobra una mayor relevancia. Aparecen los policías que investigan el caso, sus distintas sensibilidades, las familias. La única muerta que obtiene una “reparación”, así, entre comillas, porque la reparación es aún más brutal que el asesinato de la chica, es la hija de un hombre de dinero. Las demás acaban indefectiblemente en la fosa común.

Hay más en la novela. Hay un escritor alemán, Archimboldi, a quien buscan sus críticos sin dar con él. Lo apasionante, lo que me va a llevar hasta el final, es conocer la relación entre este escritor y los crímenes de mujeres del desierto de Sonora, en Mexico, que con tanta profusión y detalle narra Bolaño. Ya, ya os contaré.

¿Software libre en la administración?

La lucha por el software libre, que no es sino una parte de la más amplia en relación con el libre acceso a la cultura, continúa. Ahora es el Parlamento español quien insta al Gobierno

a que promueva la investigación, desarrollo y mejora de las tecnologías basadas en esos tipos de programas libres de derechos, informa Efe. El fin es lograr un «software» para todos que aporte las mismas soluciones que aquél que hoy se encuentra bajo licencia.

La cosa continúa moviéndose, por tanto. Con un paso hacia adelante y dos hacia atrás, pero moviéndose, al fin y al cabo. No me gusta hacer futurología (porque nunca acierto), pero todo esto tiene pinta de que un día todo lo relacionado con la red será un recurso casi natural al que todos podremos acceder libremente. Incluso he leído por ahí (ya sabeis que una de las marcas de fábrica de Octaedro es la imprecisión), que, según como se aplique, la nueva tecnología wimax podria terminar por ofrecernos un acceso universal a internet, quizá no gratuito, pero casi.

Lo que parece es que el modelo de negocio de Microsoft está en franca decadencia. Me alegro, pero no porque no me gusten los productos de Bill Gates o porque los considere malos, sino porque sus prácticas, sus intentos de monopolizar el mercado, siempre me han repateado. Es bueno luchar contra los monopolios. Lo digo porque en el horizonte comienza a perfilarse uno al que hay que vigilar de cerca.

Googlenet

En la anotación del pasado miércoles comentaba la aparición de un nuevo servicio de Google, el buscador de blogs. Era sólo uno más de los pasos que la compañía, empresa o lo que sea Google da en una dirección que yo, al menos, no tengo muy clara. Ahora un poco más, después de leer este artículo de Infobae. Si alguien sabe de esto, ¿tenemos motivos para inquietarnos o es todo lo contrario, nos están preparando un festín al que todos estamos invitados? Hasta ahora la actitud de Google ha sido ligeramente diferente a las de otros gigantes de la informática, pero no sé si ésto obedece a una estrategia absolutamente revolucionaria en el mundo de la red, o es que algo está cambiando a nuestro alrededor. Ahí teneis los comentarios, por si hay alguien dispuesto a aclarar mis dudas.

Google busca blogs

Google ya tiene su propio buscador de blogs, el Google Blog Search. Google cree firmemente en el fenómeno de autoedición que supone el uso de blogs dicen en el acerca de que acompaña a esta nueva herramienta. Parece que, en efecto, la blogosfera comienza a despegar y puede que algún día llegue a ser el alma de la red. De momento, pasito a pasito, va conquistando posiciones.

Yahoo y la hipocresía

¿No fue éste el mismo argumento que emplearon quienes fueron acusados de colaborar con los nazis después de la Segunda Guerra Mundial, que se habían limitado a cumplir las leyes? ¿No fue algo parecido (obediencia debida) lo que dijeron muchos militares argentinos cuando se les acusó de colaborar en la brutal represión de la disidencia política? Por qué será que este argumento me repugna, igual que me repugna la actitud hipócrita que ha venido manteniendo el poder político y económico mundial ante China. O tal vez es que el comunismo, esa bestia parda contra la que todas las democracias occidentales han luchado y siguen luchando (léase Cuba y el castrismo), es menos malo cuando va acompañado de liberalismo económico y de grandes posibilidades de negocio.

Escribir para la red

Ya sabeis que una de mis principales preocupaciones (antes era la única, pero uno va cambiando con los años, probablemente para peor) es la escritura. Los aspectos prácticas de la escritura. Y como la escritura e internet han llegado a estar tan absolutamente interrelacionados para mí, pues un manual sobre la escritura de textos en la red tenía que interesarme. Escribir para la red nos da unos cuantos consejos (de esos que luego nunca seguimos, al menos no del todo) para que la experiencia de leer blogs y cualquier texto en la red sea lo más agradable posible para el usuario. Una de las cosas más interesantes de las que habla es el tema de los enlaces. Estoy completamente de acuerdo con algunas de las visiones sobre el hipertexto que se mencionan en este trabajo. Creo que, mal usado, tiende a distraer la atención del lector. En concreto, hay una frase que suscribo plenamente: no todo lo que puede ser enlazado, debe ser enlazado. En los blogs cometemos este pecado con mucha frecuencia. Cada mención a una empresa, a un determinado software, suele convertirse en un enlace, aunque en ese momento no haya ninguna razón para mandar al lector a ver la página en cuestión, que ha podido ser mencionada de pasada.

En fin, espero que lo encontreis de utilidad. Ah, he llegado a este manual a través de Libro de notas (y pongo el enlace, en evidente contradicción con mis palabras).

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