Archive for the tag 'literatura'

Cada vez se escribe peor

Andrés Ibañez escribe el el ABC una serie de tesis en las que se trata de explicar el por qué de la decadencia de la literatura. El problema, dice, es que cada vez se escribe peor. No la existencia de literatura de consumo, sino que ese tipo de literatura sea cada vez más mala. Y culpa de ello a la literatura posmoderna, que trató de unir el arte elevado con las formas populares

pero perdió la batalla. Esta es la teoría de David Foster Wallace en Algo supuestamente divertido?, que me parece, en líneas amplias, acertada. Perdió la batalla porque en vez de redimir a la cultura popular, fue devorada por ella.

Una teoría muy interesante.

Del canon al clon, Andrés Ibañez

(vía Libro de Notas)

Un club de lectura

De alguna manera, internet siempre ha dado la impresión de ser un ámbito que se pegaba con la lectura y la escritura. Los libros, el papel, las bibliotecas, la novela, los escritores constituían una realidad que parecía estar muy lejana a la tecnología. La gente consume más tiempo ante pantallas que ante libros, la lectura va en retroceso. Al menos eso es lo que dicen, probablemente con razón. Sin embargo, lo literario ocupa cada vez más espacio en internet. Es más, a veces da la impresión de que internet es básicamente lectura, palabra escrita. Es cierto, también es imagen, y cada vez lo será más, pero sospecho que durante mucho tiempo seguirá siendo palabra escrita. Y eso que aún no se ha inventado un dispositivo realmente adecuado para leer ebooks.

Todo este rollo es para hablaros de un sitio nuevo, una iniciativa relacionada con la literatura. Se trata de un club de lectura. El Club Literario funciona como una tertulia en la que los usuarios proponen obras a leer, las votan y leen la seleccionada durante un mes. Cuando ese plazo finaliza, se abre un foro en el que cada uno puede exponer las impresiones que ha sacado de la lectura. Un sistema sencillo y eficaz, una forma de estimular la lectura. Para este mes está propuesto El fin de la eternidad, de Isaac Asimov, libro que no he leído, así que a lo mejor me animo.

(Creo que he llegado a este enlace a través de eCuaderno, pero ahora no encuentro la anotación)

Escribo porque me apetece

Imre KertészEl País publica hoy una entrevista con Imre Kertész, a la que llego a través de Apostillas literarias. Es un autor que aún no he leído, pero llevado del entusiasmo de Magda hacia él, me he hecho con una de sus obras, Sin destino. Aún la tengo esperando en la estantería, pero no tardaré en leerla.

De la entrevista me llaman la atención tres frases, además de la que destaca Magda:

Aunque la literatura resulte superflua, para mí es esencial. Esto es todo; no quiero y no puedo valorar de forma objetiva si vale lo que escribo. Simplemente escribo porque me apetece.

En la dictadura la literatura adquiere una relevancia existencial, al menos cuando uno se toma en serio la escritura. La literatura te devuelve a tu propia existencia, ya que ocuparse cada día con uno mismo sirve para aclararse la vida. Es triste, pero imprescindible.

Pero me atenía a esta ficción que me había inventado y llevaba una doble vida: una vida secreta, grandiosa y una vida muy estrecha en la superficie. Me decía entonces que vivía como un escritor inglés: me levanto, reflexiono, escribo algo; lo único que no hago es jugar al golf y al tenis y no conduzco un coche. Me atenía firmemente a esta ficción y así me convertí en una ficción.

El mercado literario

María Dubón se queja del mercantilismo que coloniza el sector cultural, de cómo se venden grandes cantidades de ejemplares de libros que se hacen pasar por obras de calidad cuando son meros entretenimientos con un barniz cultural. Yo añadiría un fenómeno que se viene observando cada vez más en ciertas editoriales: la mezcla indiscriminada de títulos. Todo en el mismo saco, grandes clásicos de la literatura y el pensamiento junto con conocidos best-seller. Todo al mismo nivel. Es cierto que suele ocurrir en editoriales menores, de esas que sacan ediciones de muchos títulos a un precio muy asequible, pero aún así creo que ver todo mezclado confunde y despista al lector menos avezado. Al final terminará imponiéndose la idea de que la calidad literaria es algo que no se puede objetivar, sino que depende del gusto de cada cual.

Novelas en colaboración

Por una parte, imponen leyes restrictivas sobre el libre acceso a la cultura a través de la red; por otra, hacen esfuerzos desesperados por encontrar su lugar en el mundo virtual. Aunque sea reinventando la rueda. El País se hace hoy eco de una iniciativa de la editorial británica Penguin (Novelistas somos todos). El asunto como ya habréis adivinado, consiste en escribir una novela en colaboración. Es decir, los de Penguin han abierto un wiki en el que cualquiera puede colaborar para crear una trama de ficción. La idea es muy buena…, si no fuera porque muchos otros la han tenido antes (aunque El País no haya sido consciente de ello). En concreto, escríbeme, una página que mencioné en Octaedro hacer algún tiempo. Escríbeme (tengo que reconocer que no he participado en ella, como era mi intención) es mucho más que un wiki, es una herramienta de colaboración social. Así que en principio su planteamiento parece más rico que el que propone la Editorial Penguin. Alguien debería decírselo a El País.

Dieciséis días

Me he precipitado un poco. Después de todo, Wordpress se ha portado bien y me ha guardado el post que había escrito. El susto sólo ha sido eso, un susto. Malditas máquinas, que a veces nos ponen el corazón en un puño.

Dieciséis días desde la última anotación: una eternidad. Ocupaciones varias, urgentes, inaplazables. Cansancio por la noche, cuando hay un poco de tiempo disponible. Falta de ideas, o vuelta a la escritura de ficción. Todo vale para explicar esos dieciséis días. ¿Procrastinación? También. Probablemente lo principal. El tiempo se escurre como el agua entre las rocas. Responsabilidades, pero también intersticios desaprovechados. El tiempo se esfuma.

Y en mi delicious algunos enlaces para comentar, almacenados allí para cuando llegara este momento anhelado y postergado a partes iguales. Uno de ellos, que ahora recien recupero y me proporciona una agradable sorpresa. Responsabilidad de José Antonio Millán y antes llamado “Blog de libros y bitios“. El blog del futuro del libro. Sé que es un clásico de la red, pero conviene recuperar alguno de estos clásicos de vez en cuando. El mundo del libro frente al mundo de la red, los amores y desamores entre la edición tradicional (de libros, música o películas) y la oportunidad o amenaza que supone la red. José Antonio Millán trata, como en todos sus artículos, de desmitificar la red, de combatir esa idea absurda de que la red va en contra de la cultura. Una idea que sigue pegando fuerte en el mundo que no se asoma a internet más que con un temor a la par reverencial y despreciativo. Y digo que me proporciona una agradable sorpresa la vuelta a este blog de José Antonio Millán porque lo había enlazado directamente a una entrada titulada “El autor, la obra y sus lectores“, en la que se habla de una página que no conocía y que, de entrada me resulta tremendamente sugerente: Sedice. Un vistazo rápido revela casi un portal dedicado a la literatura, al comic, al cine. Todo, eso sí, relacionado con la fantasía, la ciencia-ficción, el terror. Parece un lugar ideal en el que perderse. Que es lo que yo voy a hacer ahora mismo.

El mundo editorial

Mabalot me descubre, en los comentarios a mi post anterior (el comienzo de un relato que algún día finalizaré) un blog que ya desde el primer vistazo me resulta fascinante. Como su propio autor dice, no importa quién es, sólo lo que es capaz de contarnos. Y lo que nos cuenta es el mundo editorial, lo que subyace bajo el aspecto fascinante de los libros que pueblan los estantes de nuestra librería favorita. El mundo editorial no es, exactamente, el mundo de la escritura, ni el de la literatura con mayúsculas. Es el transfondo comercial de ambas. Es un mundo en el que hay otras connotaciones además de las meramente literarias. En algunos casos, es un mundo semejante a muchos otros mundos comerciales. Pero tal vez por eso resulta tan interesante. A los que escriben y desearían publicar, porque es bueno conocer con quién se va a jugar uno los cuartos. A los demás, porque ese conocimiento, de alguna manera, baja a los escritores de los pedestales en los que los hemos situado y, a veces, nos da la impresión de que el libro es un producto más. En fin, el blog es sumamente interesante. Su título, muy descriptivo: Miserias literarias. El anonimato de su autor lo rodea de un cierto misterio también muy atrayente.

Ah, por cierto. Feliz año nuevo. 365 (ya 362) días recién desenvueltos.

Libros & Tecnología

De todas las aplicaciones de internet y los ordenadores, de todas las nuevas posibilidades que ofrecía lo digital, el ebook ha sido para mi lo más frustrante. Intercambiamos información, música, películas. Grabamos nuestros propios videos y los subimos a la red; nos comunicamos en tiempo real con el messenger; los carretes de película fotográfica y los laboratorios han pasado a la historia. Pero aún no podemos leer ebooks. A uno se le hace la boca agua cuando encuentra en algún lugar de la red un fichero comprimido que contiene cientos, sino miles, de títulos. Pero aún no ha aparecido la manera adecuada de disfrutar de ellos (la pantalla del ordenador no favorece largas lecturas, por mucho que uno se empeñe). El iPod de los libros, para que nos entendamos. Un dispositivo en el que uno pueda leer cómodamente todos los ebooks que quiera, sin que importen los formatos. Sin embargo, no hay que desesperarse, es la revolución pendiente, y, como todas las demás, también llegará.

Mientras tanto, un blog recien descubierto (via Libro de Notas) sobre el mundo del ebook y la edición, la tradicional y la digital: Libros & Tecnología.

Una novela en colaboración

Me encuentro por la red (a través de eCuaderno) con un proyecto colaborativo que me llama poderosamente la atención. Escríbeme. Se trata de escribir una novela entre muchos autores, con el planteamiento (tanto que el proyecto se ha basado en su código) de Menéame. Es decir, los autores, registrados, irán proponiendo frases que continúen la historia; todos, autores registrados y visitantes anónimos, votarán dichas frases; y la que obtenga más puntos se incluirá en la historia. Es un ejemplo más de página colaborativa, muy web 2.0, pero con una idea que me parece sumamente interesante, tanto que voy a darme de alta como autor. El relato, como no podía ser menos, ha virado nada más comenzar hacia lo policíaco. Aún es pronto para decirlo, pero puede ser que llegue a interesante, aunque los personajes tendrán que cobrar más fuerza. Por el momento, me he limitado a votar por la segunda de las frases pendientes de aprobación.

Estandarización

Las voces individuales son cada vez más raras. Cada voz, cada texto, se inserta en el nicho del mercado correspondiente al momento, se adapta a la palabra moda, a los códigos del mercado. Para ser escuchado, el escritor modula su voz, consciente o inconscientemente, según las exigencias del mercado o de sus posibles lectores. Aunque jamás se le pase por la cabeza, aunque lo niegue, esta traducción al lenguaje del mercado se produce al margen de su control: en el propio mercado, en la recepción de los textos, en la lectura, etc.

María Dubón, Voces globalizadas

El mercado estandariza los mensajes, aunque, como dice María Dubón, aparente diversificarlos. Llegamos así a que las necesidades de lectura de cada uno de nosotros esté cubierta, que todos encontremos respuesta en el mundo editorial, pero de una manera prefabricada. Lo que debería resultar subversivo para los valores que maneja la sociedad se encuentra, sin embargo, cuidadosamente editado y situado al lado de lo más convencional en una librería perteneciente a una gran cadena comercial. De esa manera, el mensaje ha perdido toda su fuerza, aunque probablemente ya la hubiera perdido antes, cuando fue elaborado por el autor de manera que pudiera encajar en los presupuestos editoriales, como dice María.

« Entradas anterioresEntradas siguientes »