Archive for the tag 'pensamiento'

Cuadernología

CuadernoLos cuadernos me llaman la atención. Me refiero a los cuadernos de notas personales, esos que se llevan en el bolsillo y que sirven para anotar lo que uno va descubriendo, lo que de repente le fascina o le intriga, aquello que merece la pena estudiar con detalle después. El cuaderno por excelencia es la Moleskine, que tiene su tribu de adeptos, pero hay muchos otros tipos que también pueden cumplir bien la función (es necesario investigar y rebuscar por papelerías). Durante una buena temporada los estuve usando, pero ahora tengo unos cuantos sin estrenar en una estantería de mi casa. Cada vez me cuesta más escribir a mano, mis vagabundeos “intelectuales” tienen cada vez más como escenario la pantalla de un ordenador. Siempre me ha costado mucho decidirme entre la escritura digital y la escritura a mano, y en los últimos tiempos ésta ha perdido terreno frente a aquella.

Todo esto viene a cuento de que he encontrado un sitio que me ha fascinado a bote pronto. Cuadernología, uno de los múltiples blogs de Roger Colom. Cuadernos personales, el mundo del cuaderno de bolsillo, de las anotaciones apresuradas y las reflexiones pausadas.

Entradas relacionadas:

La infelicidad

No sé si mucha gente se plantea o no su felicidad o infelicidad. Yo, sí. A veces, tampoco es que esté constantemente pensando en ello. Pero sí es cierto que a menudo me he preguntado por la clave de la felicidad. Eduardo Punset se hace la pregunta contraria. Busca las raíces de la infelicidad.

¿Con qué tiene que ver esa capacidad infinita para hacerse infeliz? ¿Está el secreto en el fuero interno de las personas infelices? ¿En su manera equivocada de gestionar sus emociones? ¿Por qué tanta desconfianza, enfurruñamiento y falta de esplendor?

Vía Libro de Notas

Entradas relacionadas:

Religión y fe

Alguien me dijo hace algún tiempo que las personas religiosas son más felices que las que no lo son. Entonces me reí (íntimamente, a ese alguien sólo le dije que no estaba de acuerdo). Hoy, sin embargo, creo que tenía razón. La religión se basa en la fe, es decir, en algo que uno debe aceptar tal cual, sin cuestionárselo, sin dudar. Es mucho más cómodo, qué duda cabe. Si uno no está seguro de nada, si cuanto más lee más dudas tiene (la mayoría de los filósofos han sido refutados por otros filósofos), si lo único de lo que llega a estar seguro es que no está seguro de nada, no puede ser feliz. Al menos si entendemos que tener dudas impide ser feliz. Feliz es sólo el creyente, que no tiene que pensar, que únicamente tiene que dedicarse a contemplar la verdad. María Dubón habla de eso en esta entrada antigua de Ataraxia: Prohibida la inteligencia.

Entradas relacionadas:

Neolengua

Tal vez porque trabajo en una universidad, esta entrada de Lula Towanda me ha dejado pensativo. Es cierto, a mi alrededor se habla Neolengua, y yo no me había dado ni cuenta. Es más, puede que incluso yo haya comenzado a asimilarla (aunque no a hablarla todavía, gracias a dios). Tal vez debería pedir socorro.

Entradas relacionadas:

Flow

?Sentirse completamente envuelto en una actividad por sí mismo. El yo desaparece. El tiempo vuela. Cada acción, movimiento y pensamiento sigue inevitablemente a su predecesor, como tocar jazz. Tu completo ser está envuelto y estás empleando tus habilidades en todo su potencial?

Es el estado de “flow”, descrito por el psicólogo de origen transilvano (como explica Luis Villa en su blog) Mihaly Csikszentmihalyi, en su libro Flow. The Psychology of Optimal Experience. Daniel Goleman utiliza el mismo concepto en Inteligencia Emocional y también hablaba de él Ian McEwan, el escritor británico, en una entrevista publicada en el suplemento Babelia, de El País, de la que hablamos aquí. En estas dos últimas fuentes, el estado de “flow” o “flujo” se refería exclusivamente al trabajo, pero Luis Villa destaca su utilización en otras áreas, fundamentalmente en el ocio. En esos ámbitos el concepto se vuelve un tanto negativo, ya que implica una especie de secuestro emocional del cliente para inducirle al consumo.

Entradas relacionadas:

Consejos para bloggers

Circulan por ahí varios consejos para bloggers noveles y no tan noveles que son obra de Joi Ito (a quién no conocía, como no conozco a la mayoría de los bloggers que no tienen como lengua materna el español) y que han sido posteriormente traducidos por Enrique Dans. Me gustaría ponerlos aquí, pero ya lo ha hecho Manolo Almeida en su blog, así que me limito a enlazar a los tres para que podaís leer directamente los consejos. Yo también (no voy a ser menos) los suscribo, incluido el último, que a Manolo le hace dudar:

Escribe pronto, escribe mucho. No esperes a que tus ideas estén maduras o completas. Cuando sientas algo de inspiración, sácala por la puerta rápidamente, después ya actualizarás la entrada o escribirás otras a medida que la historia se desarrolla.

Manolo cree que un poco más de reflexión estaría mucho mejor, sobre todo cuando los temas tratados son, por decirlo así, delicados. En esos casos haría falta documentarse y escribir con conocimiento de causa. Estoy completamente de acuerdo con él, pero la idea de Joi Ito de ir desarrollando los pensamientos a medida que la historia se vaya desarrollando, me gusta mucho. Yo no lo hago, por eso tal vez me atrae. El blog se convertiría así en un sitio en el que uno va hilando sus pensamientos a la vista de todos, incluo con su ayuda a través de los comentarios. Sería un lugar en perpetuo movimiento, en el que las ideas van evolucionando, cambiando, en el que el discurso escrito se produce sobre la marcha y también la revisión. Nos alejamos así de la idea de artículos, escritos y publicados, y nos quedamos en un “work in progress” constante, que requiere de las aportaciones de otros a través de los comentarios o de las anotaciones que mientras tanto se produzcan en otros blogs.

La idea es muy interesante y, aplicando las normas de Joi Ito, queda abierta a futuras reflexiones. Si quereis participar en ellas, ahí teneis los comentarios.

Entradas relacionadas:

Opiniones

Me han resultado interesantes las reflexiones que se hace Víctor Ruiz sobre lo que él llama “el argumento de autoridad” y yo simplemente diría que es la pereza a la que nos abandonamos con demasiada frecuencia, fomentada también, como no, desde los medios de comunicación. Es cierto que en muchos asuntos es difícil conseguir la información adecuada, incluso comprenderla en toda su complejidad, y que la única opción que tenemos a la hora de formarnos una opinión es confiar en la de alguna persona a la que consideremos entendida en la materia. Pero lo que ocurre, creo yo, es que cada vez hacemos eso más, cada vez nos fiamos más de lo que nos dicen y nos cuesta más trabajo reflexionar por nuestra cuenta incluso en los temas que nos son asequibles.

Y además, se me ocurre, ¿por qué es necesario tener una opinión sobre todos los temas? ¿No puede uno simplemente decir que no ha considerado aquello que le preguntan y que aún no se ha hecho una opinión? Parece ser que no, que uno siempre debe adoptar una postura, aunque no comprenda ni lo más mínimo del problema de que se trate. Porque para eso, para hablar, no tenemos ninguna pereza.

Pero mejor leer la entrada de Víctor Ruiz. Y los comentarios, que son bastante interesantes.

Entradas relacionadas: