El aumento del consumo mundial de combustible estimula la búsqueda de alternativas

La energía en toda sus formas da fuerza al mundo, a menudo con riesgo para la salud. En la actualidad, las fuentes más importantes son el petróleo, el carbón y el gas natural, combustibles fósiles que emiten cada año 22.000 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

Las emisiones podrían crecer un 55% en 2020 con el aumento de la población . Un incremento de CO2 y de otros gases causantes del efecto invernadero podrían multiplicar el smog, reducir el ozono y provocar el calentamiento global.

Pero el pasado no tiene por qué marcar la pauta del futuro: algunos países industrializados y en vías de desarrollo están mejorando le eficacia en materia de energía y optan por fuentes renovables, y no sólo porque las reservas de combustible fósiles son limitadas.

Carbón: un combustible sucio

Arrancado del suelo, el carbón contiene mas carbono que cualquier otro combustible. En combustión, emite al aire carbono, mercurio, plomo y azufre. Se cree que China y la India registrarán el mayor incremento en el consumo de carbón.

Gasolina: consumo creciente

Estados Unidos es el mayor consumidor de gasolina del mundo, tanto en litros anuales per capita, como en cifras absolutas.

Canadá tiene un consumo per capita alto, pero ocupa el quinto lugar en el total de consumidores de gasolina.

A medida que los países en desarrollo prosperen, más coches y emisiones, degradarán el aire.

Gas natural: fuente que gana terreno

El gas natural, antes quemado como subproducto en los yacimientos petrolíferos, es cada vez mas apreciado como fuente primaria de energía. Más limpio y eficaz que el carbón y el petróleo, se prevé que su consumo aumente en un 40%.

Alternativas: ya se ve la luz

Aunque se mantenga la primacía de los combustibles fósiles, alrededor de un 14% de la energía mundial aún procede de la biomasa: Leña, restos de cosecha e incluso estiércol. Pero otras energías “renovables”, como la solar, la eólica y la geotérmica son las fuentes que crecen con mayor rapidez. Algunos analistas predicen que en 2050 la mitad de la energía mundial podría ser renovable.

Un reparto desproporcionado

Con sólo el 7% de la población, América del Norte consume el 30% de la energía. Pero esto podría cambiar a medida que los países en vía de desarrollo, sobre todo en Asia y América del Sur, incrementen su participación.