Grandes concentraciones de colesterol en nuestra sangre, pueden provocar enfermedades cardíacas o cerebrovasculares, entre otras. Por eso nadie quiere tener colesterol.

Debido a que estamos abandonando la dieta mediterránea y adoptando malos hábitos de alimentación. Consumiendo frecuentemente alimentos ricos en grasas, como hamburguesas, embutidos, comida frita y menos verduras, frutas, legumbres, entre otros. El número de personas con
altos niveles de colesterol en el organismo va en aumento y parece que no va a decrecer. Es tan así que también afecta en gran medida a los niños, quienes ya sufren de obesidad.

Aunque también hay que tener cuidado con otro tipo de enfermedades como la diabetes, enfermedades renales, problemas de tiroides, por el consumo abusivo de grasas saturadas, por lo que deberíamos cambiar a hábitos alimenticios más sanos. Como por ejemplo, introduciendo en la dieta, alimentos libres de grasa, como frutas, vegetales, semillas, granos, cereales y carnes blancas.

También se creía que sustituir la carne roja por la blanca era una buen método para reducir los niveles de colesterol, que así se podía mantener el colesterol a raya.

Pero un reciente estudio reveló que las carnes blancas pueden elevar los niveles de colesterol en la sangre tanto como comer carne de res o de cerdo, lo cual desmiente muchas de las creencias que se tenía hasta ahora.

Las carnes blancas también elevan nuestros niveles de colesterol

Dicha investigación, llamada APPROACH (Animal and Plant Protein and Cardiovascular Health).  Fue realizada por científicos del Instituto de Investigación del Hospital Infantil de Oakland. Y posteriormente fueron publicados en el American Journal Clinical Nutrition donde se desvelarían los inesperados resultados.

Durante la investigación, se reunieron hombres y mujeres, entre 21 y 65 años de edad, a los que se les asignaría al azar una dieta específica. A unos se les asignaría una dieta con alto contenido en grasas saturadas, y a otros con bajos porcentajes de grasas saturadas. El experimento duraría 4 semanas, y después se analizaría como había influido la dieta en la salud de cada sujeto de estudio.

Entre las dietas asignadas estaban: las compuestas de carnes rojas, las de carnes blancas, y las de proteínas vegetarianas a base de verduras, lácteos y legumbres.

El investigador Ronald Krauss, de la Universidad de California, San Francisco. Admitió en su comunicado que esperaba obtener los resultados que ya todos conocían. En los que se podría observar que la carne roja producía en el organismos efectos más adversos que la carne blanca, como el aumento del nivel de colesterol en sangre. Lo que se había pensado durante años, se corroboraría con un experimento.

Pero se sorprendieron al darse cuenta, que no se dio lo que se esperaba. Los resultados arrojaron que las carnes blancas, entre ellas el pollo y el pavo, producen exactamente el mismo efecto que las carnes rojas. Ambas generan la misma cantidad de colesterol en el organismo.

Las conclusiones de la investigación ¿cambiarán los tratamientos contra el colesterol?

Al percatarse de los resultados idénticos que producen sobre la salud, tanto la carne blanca como la roja. Los científicos han concluido, que a partir de ahora, se debe disminuir el consumo de ambos tipos de carne, para tratar los problemas de altos niveles de colesterol en sangre.

Las personas que padezcan enfermedades coronarias, tendrán que dejar de consumir carnes rojas y blancas. Y hacer una dieta vegetariana o vegana, que también pueden brindar las cantidades de proteínas necesarias para nuestro cuerpo.

Además, el estudio APPROACH también desvelo algo muy interesante, en cuanto a las grasas saturadas y el LDL (colesterol malo), que todos saben que hay que evitar en lo posible.

Resulta que, consumir grandes cantidades de grasas saturadas produce partículas grandes de colesterol LDL. Y que estas realmente no están fuertemente relacionadas con las enfermedades cardiovasculares. Sino que las más peligrosas son las partículas más pequeñas de LDL.

Gracias a los reveladores resultados, este será un punto de partida para realizar experimentos y estudios, que investiguen más a fondo la manera en la que los alimentos influyen en nuestra salud.