La generación del pulgar

Los pulgares vuelven. Tras años de permanecer relegados y de realizar trabajo más rutinario en los teclados (los demás dedos danzan sobre las teclas, mientras que el pulgar hace clonc, clonc, clonc, en el espaciador), de pronto el dedo gordo esta cobrando protagonismo en los teléfonos móviles, en los videojuegos y en los ordenadores de bolsillo.

Un estudio financiado por Motorola, que tuvo eco en los medios de comunicación, demostraba que los jóvenes japoneses -grandes usuarios de la electrónica portátil- han desarrollado unas dotes insólitas en los pulgares. El informe indica que incluso están empezando a utilizar el dedo gordo para llamar al timbre y señalar. Hay estudios sobre personas capaces de teclear 40 palabras por minuto sólo con los pulgares.

¿Significa esto que los pulgares están evolucionando ante nuestros ojos? ¿Podrían ,por ejemplo, desplazarse hacia una posición más próxima a las puntas del resto de los dedos de la mano? ¿Volverse más puntiagudos? ¿Moverse mejor?

Que los cambios de la conducta ocasionan cambios anatómicos parece ser una regla general de la evolución. Así pues, un cambio en el comportamiento podría dar lugar a un tipo de pulgar diferente. Sin embargo, los rasgos aprendidos no se transmiten a las generaciones futuras.

Para que el pulgar evolucionara como resultado del uso del móvil, las personas cuyo código genético les proporciona unos dedos gordos inusualmente diestros precisarían transmitir más genes que las personas con pulgares torpes.

En realidad, la investigación sobre la evolución del pulgar no mira al futuro sino al pasado. Aunque la mayoría de los demás primates posee pulgares oponibles, éstos son más cortos y están más lejos del resto de los dedos de la mano, que además son mas largos y menos rectos que los del humano. Para agarrar un grano de arroz, un chimpancé tiene que apretarlo entre el pulgar y el lateral del índice. En cambio, el pulgar humano se asemeja a los demás dedos: es un “agarrador” de precisión.

Randy Susman, ha identificado unos músculos en nuestro pulgar que otros primates no tienen, como el músculo flexor largo del pulgar, que recorre el antebrazo y nos permite controlar este dedo cuando lo presionamos contra algo. (Clave una chincheta y sentirá como se tensa este músculo. Según Susman, la mano humana adquirió su forma actual hace unos dos millones de años. Pero primero se adoptaron las herramientas, dice, y después de produjeron los cambios anatómicos. Los útiles mas antiguos quizá no se hallen nunca; sin duda eran perecederos. De haber existido, los teléfonos móviles de entonces habrían sido enormes.

La tenista Serena Williams tiene los huesos del brazo derecho, con el que coge la raqueta, mas grande que los del izquierdo.

¿Es una anomalía? Nada de eso; sólo se trata de una cuestión fisiológica. Cuando los músculos hacen su trabajo, ejercen presión sobre los huesos en los que están insertados. El cuerpo reacciona construyendo masa ósea para soportar el esfuerzo. Pero pase usted muchas horas en el sofa (sobre todo a partir de los 35 años), y los minerales que dan consistencia a sus huesos empezarán a disolverse. Por eso es importante que se mueva. La osteoporosis (pérdida de masa ósea) causa más de 1,5 millones de fracturas en Estados Unidos cada año. La mejor defensa es el deporte regular llamado de “impacto” junto con una diesta rica en calcio. No tiene que ganar el torneo de Wimbledon. Basta con que camine un poco, suba las escaleras andando o ponga la radio y baile.

Usamos cookies para procesar información y poder mostrarte anuncios publicitarios personalizados. Dispones de información detallada sobre las cookies y como las usamos aquí y puedes consultar nuestra política de privacidad aquí. ACEPTO