El cuerpo en el espacio es afectado, desde los huesos hasta el equilibrio, casi todos los sistemas del organismo se ven afectados por la ingravidez. Pero los astronautas se adaptan con rapidez y llegan a disfrutar de la gravedad cero, a pesar de las radiaciones solar y galáctica que pueden devastar los genes y los tejidos humanos. Cuando regresan a la tierra, sus sistemas adaptados al espacio tienen que volver a acomodarse a la gravedad.

Que le ocurre al cuerpo en el espacio:

Desorientación

Quienes viajan al espacio suelen desorientarse, porque sin gravedad no hay “arriba” ni “abajo”. El oído interno envía datos confusos al cerebro, y los ojos engañan con ilusiones ópticas. La confusión suele producir náuseas durante un tiempo.

Pérdida osea

Los astronautas tienen los huesos fuertes hasta que viajan al espacio, donde la ingravidez les resta masa ósea. La densidad de los huesos de carga se reducen un 1 o 2% cada mes. En una misión a Marte, una persona de 45 años podría sufrir un deterioro óseo similar a una osteoporosis avanzada.

Otros cambios

Como los fluidos corporales se acumulan en el tórax y en la cabeza, la cara se hincha y las piernas adelgazan. El organismo reacciona eliminando los líquidos que contienen sodio y calcio. El nivel de glóbulos rojos disminuye y aparece anemia. El corazón aumenta de tamaño y luego se encoge. Los discos intervertebrales se expanden. Las células pueden perder la estructura. El sistema inmunitario y la musculatura se debilitan. Por causas que se desconocen, se produce alteración de las pautas del sueño y los astronautas no pueden dormir más de seis horas al día.

Riesgo de radiación

Los astronautas que viajen a Marte estarán expuestos a una radiación solar y galáctica mayor que en la superficie de la Tierra o en órbita, porque la atmósfera y el campo magnético terrestre allí ya no les protegen. No se sabe cómo repercutirá esta situación en el riesgo de padecer cáncer.

Las supernovas producen iones pesados que bombardean las células en trayectorias ramificadas y rompen las cadenas de ADN. Los rayos X atraviesan los tejidos. Ambos pueden causar mutaciones genéticas.

Refugio contra la radiación

A veces el Sol expulsa miles de millones de toneladas de protones y núcleos de helio en una violenta eyección de masa de la corona solar. Esas explosiones han quemado los sistemas electrónicos de satélites y son una amenaza mortal para la médula osea y los órganos vitales de los astronautas. El polietinelo protege a los tripulantes de los submarinos nucleares. ¿Servirá también para las misiones espaciales?