Bruselas hace el primer movimiento contundente para unirse a la causa de reducir las emisiones de CO2, poniendo rigurosos límites al sector de las aerolíneas que representan al menos 290 gramos de emisiones por avión tan solo en un vuelo de ida.

Y lejos de apostar por aviones o combustibles más amigables con nuestro planeta, ha decidido hacer un ataque rápido imponiendo medidas restrictivas para que las personas se piensen dos veces antes de abordar un avión en un trayecto que podría hacer en tren.

Se trata de un impuesto que pretende regular la tasa de pasajeros en las aerolíneas que alcanzará su máximo valor para el 2030, realizándose un aumento de precio gradual especialmente a los viajes de aquellos aviones que generen mayor contaminación, esto iniciaría a partir del 2024.

Aquellos aviones más modernos que utilicen biocombustibles o combustibles amigables con el medio ambiente, como los de hidrógeno, estarán exentos de este impuesto, obligando a las aerolíneas a cambiar sus combustibles y modernizar sus aviones.

El sector de los jets privados o vuelos empresariales también estarán exentos de este aumento de precios aunque no han esclarecido la razón, sin embargo, se sabe que son los vuelos comerciales cortos los que generan en gran parte toneladas de emisiones de CO2, siento este sector la razón de los aumentos.

LEER
Una Tierra cambiante. La tectónica de placas

“España 2050”: Este es el aumento de precio estimados en los tiquetes de vuelos

El gobierno español también pretende arrancar su programa “España 2050”, donde se propone implementar impuestos sobre los tiquetes de avión, eliminación de vuelos cortos e incluso una tasa de viajero frecuente, alcanzando sus máximos valores para el 2050.

Sin embargo, se está enfrentando a la resistencia de las empresas privadas. La ALA (Asociación de Líneas Aéreas) ha manifestado que las medidas tendrían efectos negativos para el turismo, lo que traería grandes consecuencias para aquellas zonas que dependen de la economía turística.

También ALA menciona que a pesar de tener el control del 85% del tráfico aéreo nacional, eliminar los vuelos de corto alcance no haría la gran diferencia para evitar las emisiones de carbono, pues afirman que el impacto que estas tienen en el país es muy baja como para considerarse una amenaza, señalando que “España 2050” también vendría a afectar la innovación en las aerolíneas.

Otra de las tantas propuestas que tiene el gobierno español bajo la manga para no afectar a este sector, es la de implementar impuestos a los billetes de avión especialmente para los viajeros frecuentes, haciéndolos más caros conforme el destino sea más cercano.

LEER
La luz para poder ver

La idea de eliminar los vuelos que puedan realizarse perfectamente en 2.5 horas por carretera, también está en la lista de ideas para el programa, tomando como referencia también las medidas impulsadas por Países Bajos y Francia donde los trayectos cubiertos por su sistema ferroviario, desaparecerían como rotas para las aerolíneas.

Los vuelos de corto alcance también es algo que ALA no está dispuesto a otorgar bajo el fundamento de que son parte de vuelos mucho más largos e incluso internacionales, afectando fuertemente a rutas de países terceros obligando a los pasajeros a aterrizar en zonas lejanas a su destino real.

Además, pide paciencia al gobierno español, pues el sector privado ya se encuentra en términos para ofrecer al público opciones de vuelo más sostenibles, donde menciona la introducción de biocombustibles, aviones eléctricos y aviones más modernos con motores a hidrógeno.

A comparación de las medidas de otros países de europeos, España no tiene alternativas consistentes para limitar los vuelos, ya que solo cuentan con aviones que emiten contaminantes por ahora, además, sus líneas ferroviarias apenas tienen rutas importantes como la de Madrid-Barcelona y Valencia-Alicante, Málaga-Sevilla.

La sustitución de vuelos cortos por viajes ferroviarios tendría apenas un pequeño impacto que no merece la pena modificar, pues los vuelos a estos destinos apenas y representan el 1% de las emisiones totales en España.

LEER
Ciudades de Japón llenas de ancianos piden a jóvenes vivir en ellos para no desaparecer

Todo sin mencionar que los impuestos desalentarían al tráfico turístico, uno de los principales pilares de la economía de España, según menciona la Universidad Politécnica Española. Más de 1,7 millones de empleos directos e indirectos del sector turístico se verían amenazados, y ya no contaría con los ingresos del extranjero que representan 113,1 millones de euros anuales.