Gombe, en los años sesenta, estaba habitada por 150 chimpancés, hoy apenas sobreviven 100 en un bosque que mengua. En 1972, se tomaron las primeras imágenes por satelite de Gombe, casi no había diferencia entre el interior y el exterior del parque. Hoy Gombe con solo 13 kilómetros de longitud y entre 1.5 y 3 de ancho, está rodeado de granjas y de gente.

Manchas negras en los montes de Gombe que dominan el arroyo Kizuka corresponden a zonas quemadas para fines agrícolas. Una desforestación semejante provocó la riada en 2001 en Mtanga, que destruyó 30 hogares y mató a decenas de habitantes. Pero lo que pasa aquí, en Gombe es lo mismo que esta pasando en tantos otros hábitat tanto de África como del mundo entero. Deberíamos entender que las personas forman parte del paisaje, y tienen que participar en conservarlo.

En la sociedad de los chimpancés, más hijos equivale a ganar aliado y subir de categoría, asi se convierte un chimpancé hembra en la matriarca de un clan. El macho alfa, cuando adquiere esta categoría, el resto de simios cuando este se incorpora se quedan paralizados, observándole.

Si tienes una madre de alto rango y un hermano como macho dominante, eres la niña mimada del clan. Las hijas de las hembras privilegiadas que pueden monopolizar los recursos de comida crecen más deprisa, sobreviven mejor y alcanzan la madurez sexual hasta cuatro años antes que las jóvenes de rango inferior.

chimpancés gritando

Tras la caza, de por ejemplo, una cría de antílope, los machos de la manada sienten gran excitación y lo celebran con gritos. Los chimpancés son hábiles cazadores, y la carne supone para ellos una fuente muy valiosa de grasas y proteínas. El macho alfa es el cazador más eficaz, puede cazar hasta 20 colobos jóvenes durante la estación seca, que va desde agosto hasta octubre. Incluso aunque no se cobre la pieza él mismo, acaba apropiándose de ella, se las arrebata a quien la cace, aunque para ello tenga que derribarle.

Una vez atrapada la presa, comienzan las suplicas. Algunos piensan que los chimpancés comparten la carne para sellar alianzas, pero otros piensan que los pedigüeños más persistentes serán los que conseguirán el bocado. el macho alfa no necesita aliados.

chimpancés con su cría

Con dos años los chimpancés dependen de sus madres y posiblemente permanezcan con ellas hasta los siete años. Los chimpancés aprenden por observación por lo que necesitan a sus madres, por ejemplo, la fabricación de útiles, se transmite de una generación a otra, las madres muestran como comer termitas de un termitero utilizando un tallo y las crías miran atentas, no es una enseñanza activa, como la de un padre que enseña a su hijo a cómo atarse los zapatos. Se trata de un aprendizaje basado exclusivamente en la observación. Ven que necesitan un útil y un termitero, y que tienen que insertar la herramienta en el agujero. A partir de ahí, actúan por su cuenta. A veces tienen que introducir el tallo hasta 60 centímetros por las galerías del nido, y retirarlo con cuidado para que no se desprendan las termitas.

Hay chimpancés que capturan hasta siete termitas por minuto, lo que significa que se come unas 400 termitas a la hora. Hay crías que aprenden enseguida las técnicas y otras que prefieren al principio robar a sus iguales antes de aprender ellas mismas. Pero al final por la observación terminan siendo unas expertas crías en cualquier tarea a desempeñar.

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