Aproximadamente la mitad de la energía que el sol irradia al espacio tiene longitudes de onda que el ojo humano puede percibir y procesar. La mitad de la luz que irradia el sol, hace que el ojo humano pueda ver.

Los antiguos griegos creían, que nuestros ojos, al igual que las linternas, emitían rayos, que hacían visibles los objetos al incidir en ellos. Esta teoría se mantuvo hasta el año 1000 de nuestra era, en que el científico árabe Alhazen le opuso unos argumentos convincentes.

En la segunda mitad del siglo XVII, mediante experimentos realizados con primas. Isaac Newton descubrió que la luz blanca se compone de todos los colores del espectro visible, una idea revolucionaria para la época. Otros científicos establecieron más tarde que los colores corresponden a longitudes de ondas específicas.

El ojo Humano posee alrededor de 125 millones de sensores que absorben la luz reflejada por los objetos que nos rodean. Pero, como ha escrito el físico Sidney Perkowitz, “vemos la gloria de la luz a través de estrechas hendiduras”. El hombre es ciego para la mayoría de las longitudes de ondas de la luz. Incluidas las ondas largas de la radio y la radiación de onda corta, como son los rayos ultravioletas , X y gamma .

El paso de la luz desde el Sol al ojo y al cerebro requiere que la luz se comporte a la vez como onda y como partícula. La propagación de la luz por el espacio se comprende mejor si se la considera una onda. Al llegar al ojo, las ondas luminosas son desviadas y concentradas a su paso por la córnea y el cristalino, para alcanzar la retina, con su denso tapiz de conos y bastoncillos. Al incidir sobre las células sensibles, la luz actúa como formada por partículas de energía. llamada fotones. Los fotones interactúan con los pigmentos de los conos y los bastoncillos, determinando el envió de impulsos nerviosos al cerebro, que los analiza y convierte en sensaciones de color.

Ver el color

Luz incidente

Un cristal verde absorbe todas las longitudes de ondas visibles, excepto las de la franja media del del espectro visible. La energía “verde” es transmitida a los ojos.

La retina

La retina esta tapizada de células sensibles a la luz. Los bastoncillos solo reaccionan frente a la luz tenue y no perciben el color. Los conos distinguen las longitudes de onda de los diferentes colores.

Sensación de color

Hay tres tipos de cono, cada uno sensible a una gama de longitudes de onda (azul, verde y rojo). Una longitud de onda de 530 nanómetros, por ejemplo, excita principalmente los conos verdes, produciendo el color verde. Si se le suma otra algo mayor, serán estimulados además los conos rojos, produciendo el color amarillo. Si se estimulan simultáneamente los tres tipos de conos (azul, verde y rojo), el resultado es el blanco.

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