La salud de nuestro cuerpo, muchas veces se ve afectada por lo que consumimos o dejamos de consumir, en este caso hablaremos del zinc.

Cuando el zinc está ausente de nuestra dieta, produce efectos negativos en la salud, tales como: perdida de la memoria, cansancios o virus constantes. Este mineral, siendo uno de los más importantes para el organismo, debe consumirse de forma equilibrada a través de una buena alimentación.

Propiedades del Zinc

Entre las propiedades maravillosas del zinc, encontramos que este mineral fortalece el sistema inmunológico, es decir, es esencial para combatir todo tipo de virus o resfriados, que se presenten en el ambiente. Actúa contra el envejecimiento de la piel, mejorando las condiciones de la piel. Fortalece los huesos y la musculatura, además de darle un crecimiento continuo al cabello.

Cuando consumes zinc en algunas de tus comidas, podrás eliminar los problemas intestinales, que se presenten en tu organismo. Cuando no se consume zinc se tienden a ser más vulnerables a enfermedades virales.

Hay que tener en cuenta, que las personas que necesitan más este mineral, son personas con problemas de desnutrición, los niños recién nacidos, las mujeres que están amamantando, y los que tal vez han salido de una intervención quirúrgica.

¿Qué pasa cuando no consumes zinc?

La ausencia de zinc en nuestro organismo puede provocar síntomas o trastornos, como problemas en la vista, es decir, poco a poco puede generar miopía u otra enfermedad visual.

Asimismo, el cansancio y la fatiga, sobre todo en mujeres embarazadas o personas de la tercera edad, proviene de la mala alimentación y la falta de zinc en su cuerpo.

En el caso de los niños, la falta de zinc provoca distracción y poca concentración, en actividades académicas lo que hace que su desarrollo educativo se vea afectado.

¿En qué ayuda el consumo de zinc?

El zinc también actúa como un mineral capaz de exterminar cualquier tipo de células malignas o dañinas, que proporcionan las células cancerígenas, es un elemento especial para reducir los riesgos de padecer de cáncer.

Éste mineral ayuda a combatir el problema de la osteoporosis en los adultos mayores. Te protege las arterias manteniéndolas siempre limpias, ayudando a regular los niveles del colesterol.

Es específico para combatir los padecimientos cardiovasculares y problemas de hipertensión. Puede prevenir enfermedades como el Alzheimer, protege el hígado y además mejora la sensibilidad a la insulina.

En fin, este mineral es uno de los más recomendados para llevar una vida sana, eso sí, siempre que sea combinado con una nutrición libre de grasas y carbohidratos, teniendo en cuenta que lo importante es estar sano.

¿En que comida puedo encontrar este mineral?

Si bien es cierto, que se puede tomar en tratamientos con pastillas, también lo puedes consumir en el pescados, mariscos, ostras, los frutos secos como nueces y cereales, la carne roja o blanca, la lechuga, espinaca y el plátano.

Solo debes diseñar una dieta bien equilibrada, que sea asesorada por tu nutricionista.

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